#ADIÓSALAGUERRA

Se vienen años duros que exigirán mucho de nosotros como individuos, como sociedad y como país, pero la esperanza de las consecuencias positivas inevitables que esto traerá, hace que cualquier esfuerzo valga la pena.

Yo nací y crecí en medio del conflicto, como la mayoría de los colombianos de mi generación. Mi familia, amigos y conocidos sufrieron esta guerra, así como muchos otros que nunca sabré su nombre ni su historia, por eso hoy celebro este nuevo paso hacia la construcción de una Colombia más equitativa y próspera.

Y es que estamos haciendo historia, se acaba el conflicto armado más largo de América Latina y se hace necesario estar a la altura de los acontecimientos, esto significa optimizar muchos frentes, declararle la guerra a la corrupción privada y pública, seguir generando condiciones que permitan una repartición más equitativa de la riqueza y de las oportunidades, avanzar alrededor de valores postmaterialistas y fortalecer más que nunca la justicia, la educación (académica, política y humana) y la cultura. Tenemos el gran reto y la gran oportunidad de ser líderes y potencia en la región en los próximos 30 años, nuestros hijos y nietos heredarán un mejor país y eso depende en gran medida de lo que hagamos con este evento que tenemos en frente en el presente.

Comenzamos a decirle adiós a la guerra, comenzamos una nueva era de esperanza para todos.