Entonces, ¿por qué me siento tan mal? [Repost Nº11–2015]

Siempre es el mismo sueño: algo me lanza a la superficie plateada y ondulante y voy descendiendo lentamente. Pasa el tiempo tan despacio que puedo ver las burbujas jugueteando a mi alrededor. Y la luz del exterior se apaga mientras me alejo y me voy enterrando en la negrura.

Lo que más llama mi atención es que siempre siento que desperdicio demasiado tiempo observando los peces que nadan cerca de mí cuando se supone que debería tratar de ascender de vuelta a la vida.

¿En qué pienso mientras me hundo? En nada concreto, pero me vienen a la mente sentimientos fugaces durante el descenso. Pienso en mi familia, en mis amigos, en que me encantaría flotar como esos seres con aletas que veo a escasos centímetros… ese tipo de cosas.

Lo más aterrador es que no parece importarme estar así. Cuando despierto siempre recuerdo haberme sentido cómodo enterrado entre millones de litros de agua.

Si la superficie está en calma y no me importa ascender, ¿entonces por qué me siento tan mal?

¿Qué significa todo eso, doctor?

¿Puede ser que en realidad sea yo el que me lance?

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.