¿Qué nos hemos hecho el uno al otro? [Repost Nº6–2014]

Siempre me pregunto lo mismo cuando cae la noche. Me siento en el salón con la tele sin volumen alguno, simplemente como terapia para aclarar mi mente, supongo… o para poder pensar con claridad sin sentirme solo por completo.

¿Cuánto puede llegar a cambiar una persona? O mejor dicho, ¿es realmente quien aparenta ser cuando la estás conociendo?

No me malinterpretes, no me voy a poner melodramático con los detalles ni voy a recrearme en el recuerdo. Lo que me fascina es la manera en la que todo fue derivando en algo menos… deseable y más desconocido.

¿Qué te ocurrió? ¿En qué estabas pensado cuando todo esto dejó de importarnos? ¿Por qué cada día que pasaba sentía que te conocía menos? Quizás pecaré de simple, pero no iré muy desencaminado si digo que la falta de transparencia no hizo sino empeorar toda esta situación. Ya sabes que, para nosotros. el ignorar un problema nunca hizo que desapareciese, tan sólo lo dejaba en un segundo plano hasta que solía brotar hacia la superficie en una forma poco educada.

A una parte de mi cerebro le aterra admitir esto, pero tengo que confesar que es bien cierto, a pesar de que mi papel como marido pierda parte de su sentido para muchos: a día de hoy no sé nada de ti en realidad, no te conozco como persona, ni como mujer… ni siquiera como ex. No sé nada acerca de tus gustos, inquietudes, miedos, sueños, esperanzas… “No siento nada cuando me acuesto con la que debería ser la mujer de mi vida, ni cuando tomo café por la mañana en la casa de mi vida, ni cuando me reconocen el mérito por el artículo del mes en el trabajo al que he aspirado durante toda mi vida” le digo a mi terapeuta una y otra vez cuando tenemos una cita.

En más de una ocasión nos hemos mirado fijamente el uno al otro, absortos en pensamientos poco éticos y cuyo contenido a buen seguro haría estremecerse al mismísimo Poe. Pero, un momento… ¿desde cuándo estoy yo tan seguro de lo que piensa ella?

A veces, cuando me despierto de noche y la miro durmiendo acabo llegando a la conclusión de que la persona que duerme a mi lado es una completa desconocida para mí. Envuelta en la penumbra, con los ojos cerrados y la mente en las nubes… o quién sabe donde… ¿de qué podría ser capaz dada la situación? ¿en qué estás pensando? ¿en qué diablos estoy pensando?

¿Cuándo dejaste de ser tú?

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