Angel Gonzalez
Nov 7 · 3 min read

No te imagino. Por más que me trato de hacer a la idea de donde has ido a parar o de que demonios estás haciendo estos días. Me pregunto si cumplimos lo que soñábamos los domingos por la noche, si estamos con las personas que siempre nos parecieron increíbles o si estarás trabajando en eso que nunca parábamos de pensar. ¿Vivimos muy lejos de casa o encontramos todo lo que soñábamos a la vuelta de la esquina?

Me pregunto cómo serás y cómo han tratado a nuestro cuerpo los años, si hablamos la mayoría del tiempo otro idioma y el como fuimos a lograr todo lo que ahora me ronda por la cabeza. Seguro es una historia increíble.

Lo importante de todo esto es que me cuentes que todavia queda mucho de mí en tí. En estos años me gusto tanto que odiaría saber que ya solo queda un vago recuerdo de mí dentro tuyo y que fui desapareciendo poco a poco. Que si te encontrara en la calle no te pasaría por alto como a un desconocido irreconocible al que le resutaría imposible creer que soy yo y que todo se fue perdiendo por el camino. Te prohibo que esto ocurra.

En fin, cuéntame.

¿Seguimos en busca de esa persona o ya la hemos encontrado? Seguramente sí. ¿Existirá la posibilidad de que ya la conozca pero no nos hemos dado cuenta o andará caminando por tierras muy lejanas? Dime ya, que nos ahorrarías batallas en la cabeza, seguro recordarás.

Cuéntame todo lo que haz vivido y todo lo que hemos perdido en el camino. Háblame de todos los paises que hemos visitado, los platillos que hemos comido, las maravillas del mundo que ya conocemos y por todos los lugares donde nos hemos gastado los pies. Háblame del mundo que nos espera, de todas las personas que se han ido y de la multitud que está por llegar. Dime quién se fue cuando más hacía falta y quien se quedó a las mejores batallas. Mencióname a esas personas que cuidamos como par de aces en una mesa de poker.

Cuéntame que nos hemos hecho más sabios, que no nos hemos detenido. Cuéntame que nos involucramos en el mundo y no sólo nos quedamos sentados viendo la vida pasar. Dime que estamos llenos de heridas por alcanzar la vida que siempre anhelamos y que ya llenamos nuestros pies con arena de los cinco continentes.

Dime que esto que somos ahora no se ha ido, que ha seguido evolucionando y que cada día que te levantas por la mañana a mirarte en el espejo sigues viendo a aquel niño que algún día fuimos. No te olvides de él, ni de mí. No olvides que eso que somos hizo lo que eres.

No dejes que este mundo te cambie, pero no te olvides de cambiar este mundo. Nada es demasiado lejano ni grande para nosotros, así que no dejes de apuntar a la luna. Hace ya varios años aprendimos que cualquier cosa está a nuestro alcance y seguramente lo sabes. Al fin y al cabo, seguramente sostienes en la mano todo por lo que ahora luchamos y duermes con eso que aún no encontramos.

Vive tus sueños. Espero que sean nuevos y que los que tengo yo ahora ya los hayas disfrutado años atrás. Cómete el mundo, porque a esta vida aterrizamos para hacer sólo cosas extraordinarias.

Ámate. Perdona a tu pasado y prométele un chingo a tu futuro. No cambies, al menos no demasiado. Bueno, no importa, cambia si quieres, pero sigue siendo tú, seguro me entiendes. No me pierdas por la vida. Con los años que llevas arriba seguramente ya te habrás dado cuenta de que la vida no es tan larga como nos parecía al principio, que las mesas se van vaciando y los cuentos del abuelo cuestan cada vez más creerlos.

Así que no te olvides de dónde vienes, no te olvides de esta joven versión de ti que aún cree en lo que puedes llegar a ser, porque allá a donde vayas yo sin lugar a dudas iré. Al fin y al cabo, que seria de ti sin mí.

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade