Siete vidas

“Aquí estoy para vivir mientras el alma me suene, y aquí estoy para morir, cuando la hora me llegue”. Así finaliza el poema del poeta y dramaturgo Miguel Hernández, titulado sentado sobre los muertos.

Como bien podemos observar, el poeta nacido en Orihuela tuvo una vida tormentosa y repleta de experiencias. Quizás su vida acabó antes del 28 de marzo de 1942, quizás su alma dejó este mundo en marzo de 1940 en la Comunidad de Madrid.

Miguel Hernández fue encarcelado en la fecha mencionada anteriormente, tres años después de la publicación del poema del que he enunciado el fragmento final. El inicio del Siglo XX fue una época caótica y despótica, y bien lo sabe el poeta valenciano, condenado a muerte injustamente.

Finalmente, el poeta considerado de la generación del 36 por algunos y de la generación del 27 por otros, murió por tuberculosis en Alicante aquel fatídico 28 de marzo de 1942. Con sólo 31 años dejó una huella imborrable que aún sigue haciendo eco en muchos corazones durante nuestros días.

Vida solo hay una y sólo tu decides como aprovecharla. Nunca sabes cuando acabará, así que intenta dejar tu propio legado o disfrútala como sepas porque, desgraciadamente, no tenemos siete vidas como un felino.

Gato pardo junto al fragmento del poema titulado sentado sobre los muertos en la Universidad Miguel Hernández

24 de octubre de 2017. Antonio Jesús Arias De la Muela

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