La agenda política de un Millennial

Armando Ruiz
Nov 4 · 8 min read

Este fin de semana me harté de la política nacional pero más de nosotros, los usuarios de redes sociales que escribimos, opinamos, analizamos, defendemos y atacamos decisiones de gobierno como si fuera la única opción que nos queda.

También pude notar que mucha gente de mi generación no es activa políticamente pero es la primera en la fila para quejarse. Aquellos que sí son activos están en la opción que actualmente nos gobierna y apoyan su agenda. “Tiene que haber una correlación en eso” pensé.

Por eso el ocio de la lavandería un domingo por la tarde me puso a girar la piedra: “¿Y si en lugar de quejarnos, sobreanalizar y opinar de lo que otros hacen, mejor proponemos algo? Suena bien. El pero es definir qué ideas pueden funcionar.

También me dio tiempo de ver a la generación que en mi país y en muchos otros están gobernando: no se tratan de Generación X sino de Baby Boomers, algunos de más de 70 años que impulsan ideas que eran aceptables cuando ellos eran niños (en 1970) y que ahora son completamente obsoletas. También hay que admitir que a muchos de ellos ya los reclama la tierra y no les preocupa mucho el mundo que van a dejar.

De acuerdo con la generación a la que pertenezco, la vilipendiada Millennial, hay una serie de valores, causas y preocupaciones legítimas que rondan en nuestras mentes y muchas de esas no son respondidas ni representadas en programas de gobierno, en ocasiones el ningún país del mundo.

Por eso me di a la tarea de pensar cuál sería la agenda política que impulsaría si quisiera fundar mi partido o agrupación política (que no haré por falta de dinero).

Estas serían las causas que promovería.

1. Movilidad y transporte. Teniendo regiones y ciudades tan hermosas, es un desperdicio el sistema de transporte: camiones que siguen cobrando en efectivo, son mal manejados y en rutas mal planeadas. Por eso impulsaría una red de trenes de pasajeros de alta velocidad paralelas a las líneas de carga, así como trenes de cercanías, redes de autobuses eléctricos dentro de las ciudades y trazo de rutas de acuerdo a la demanda, lo cual incluso puede bajar la cantidad de gente concentrándose en las ciudades.

2. Energías limpias. En otros países como Noruega se mueven a la sustitución de todos los coches de gasolina por eléctricos y energías como la solar, eólica e hidraulica pueden ser fuentes renovables, por lo que enfocaría más recursos para darles más peso. Estando en un país petrolero, preferiría que ese petróleo se use en otras cosas (como generar electricidad) en vez de combustible para automóviles. Un programa de incentivos para sustituir coches puede ser buena opción. También daría incentivos fiscales para quienes tengan plantas de tratamiento de agua o páneles solares que alimenten sus casas o edificios.

3. Ciudades inteligentes. Para mejorar la vida en las urbes y fomentar el turismo buscaría establecer ciudades que cuenten con buenos sistemas de semáforos, señalamientos en las calles, ordenamiento de transporte, puntos públicos con Wi-Fi (que no te pidan datos personales ni te obliguen a ver publicidad para conectarte), Lugares históricos con códigos QR para información, pagos con CoDi y una app de atención ciudadana al instante.

4. Derechos reproductivos. Comencemos por lo obvio: somos muchos y la solución no está en tener ‘los hijos que Dios nos dé’ por lo que (perdón, Iglesia Católica) pondría la educación sexual como obligatoria en el último año de primaria y toda la secundaria, amén de despenalizar el aborto a nivel nacional y asignar a equipos médicos para este fin (para evitar que nieguen el servicio).

5. Sistema de salud. Tenemos varios organismos que dan servicio médico y lo dan mal: que la Secretaría de Salud, el IMSS, ISSSTE, Pemex y el extinto Seguro Popular. Eso ha proliferado una oferta cara de hospitales privados (que te pueden quitar la casa) y opciones de médicos a bajo costo que te clavan el diente con las recetas (Dr. Simi, Farmacias del Ahorro y anexos). Lo ideal es crear un sistema único de salud fuerte, tecnologizado, automatizado (bases de datos de usuarios, consultas al minuto y reservación electrónica) que, como ocurre con el IMSS, pueda ser pagado a bajo costo por el usuario en caso de no tener trabajo y pueda deducirse de impuestos. Esto incluiría más clínicas que significa más empleos para doctores y enfermeras, menos tiempo de espera, menos gasto en hospitales y mayor calidad de vida.

6. Impuestos y sistema fiscal. Uno de los grandes problemas con impuestos es que, como Facebook, las reglas cambian cada año y un grupo pequeño de contribuyentes cautivos aportan lo que millones en la informalidad no hacen. Por lo tanto, pondría el piso parejo y todos tendrían que declarar impuestos, reduciendo la informalidad lo más posible. Facilitaría el sistema de facturas electrónicas, daría cursos gratuitos online y offline sobre declaraciones mensuales, anuales y complementarias y multaría a aquellos negocios que no estén fiscalizados. Así se evitan sistemas clientelares como taxistas y vendedores ambulantes, por lo tanto, menos corrupción.

7. Emprendimiento y economía de a pie. Facilitaría el libre mercado: reduciría tiempos, trámites y costos para poner un negocio, crearía centros de emprendimiento en los que se dieran cursos, talleres, sesiones de networking y eventos especiales para que otros compartan su experiencia. Por otro lado, quitaría los billetes de alta denominación ($500, $1000, $2000) y dejaría el efectivo solo para microtransacciones, a fin de que el CoDi sea mejor opción. Buscaría que el comercio ambulante se regule en zonas, se traslade a mercados y locales y hagan sus cobros exclusivamente en CoDi, con lo cual reduciría asaltos y mordidas (menos corrupción

8. Economía internacional. La prioridad debe ser comerciar con el mayor número de países posible, por lo que establecería tratados comerciales más agresivos con todos los países de Centro y Sudamérica, África, Asia-Pacífico y los países que falten de Europa, incluso propondría crear un bloque económico latinoamericano que en el largo plazo homologue economías, tire aranceles y pueda ser una digna competencia a la Unión Europea, elevando la calidad de vida de todos los ciudadanos de la región gracias a los parámetros que todos los países miembros deben cumplir.

9. Combate a la corrupción. En alianza con la prensa, levantaría carpetas de investigación a todo funcionario cuyas pruebas se hayan hecho público, lo destituiría y vetaría del servicio público, reduciría el efectivo en las calles para reducir mordidas y robos, daría bonos a policías honestos (con menos quejas de soborno, porque habrán canales para denunciarlo) y obligaría por ley a todo funcionario público a renunciar a su filiación partidista una vez que asuma el cargo. Es más, a diputados y senadores los sentaría de manera aleatoria, no en bloques.

10. Trámites inteligentes. A fin de reducir tiempo, papeles y costos de trámites, crearía un portal que permita realizar la mayoría de ellos sin tener que desplazarse físicamente e incluso que se puedan hacer los pagos por ahí, ya sea vía PayPal, CoDi o con tarjeta. Adiós a días enteros perdidos en sacar pasaporte o pagar el agua, el predial y la luz. Prohibiría que se hicieran esos trámites en el OXXO por ineficientes, por todo el tiempo que tardan.

11. Servicio público. No estaba tan errada la iniciativa de un ex presidente de usar head hunters para elegir a secretarios (ministros), ya que se buscaría llenar el puesto por competencias y experiencia, no por ser amigo del Presidente. Esto incluye darles libertad para armar sus equipos de trabajo y margen de maniobra para proponer programas. Su sueldo debe ser competitivo en el mercado laboral para que acepten y no debe haber candados para que al salir puedan hacer carrera en otras industrias.

12. Vida productiva y empleo. Ya no podemos aspirar a jubilarnos a los 60 a vivir de nuestra pensión porque no tendremos una y porque la esperanza de vida ya es mucho mayor, por lo que hay que diseñar programas para que la población siga siendo productiva más allá de esa edad. Es una gran oportunidad para centros educativos, de educación física y culturales, así como economías locales que busquen nuevos negocios. También reduciría carga fiscal a empresas que tuvieran programas bien estructurados de becarios para recién egresados o empleos especiales para gente de la tercera edad. Promovería el home office y los horarios dinámicos, ya sea con incentivos fiscales para quienes lo promuevan o multas para quienes no puedan comprobar que es estrictamente necesario que el empleado se desplace al lugar de trabajo.

13. Legalización de las drogas. No se pueden dejar de lado estos temas porque es un problema que no se toca por donde se debe. Esto comienza y termina con el dinero, por lo que legalizaría y regularía algunas drogas como la marihuana y algunos opiáceos, estableciendo criterios claros de calidad que deben cumplir a fin de tener producto de primer nivel que incluso pueda exportarse a Estados Unidos, donde ya existe un mercado legal en algunos estados. Eso implicaría que los productores también deben pagar impuestos, mismos que ayudarían a tratar el tema de salud que son las adicciones. También congelaría e investigaría cuentas bancarias de sujetos relacionados con actividades ilícitas.

14. Seguridad. No solo buscaría más elementos sino que sean monitoreados por los ciudadanos, que se les denuncie si incurren en sobornos u otros actos de corrupción y hacer exámenes de confianza periódicamente. Ampliaría el sistema de cámaras para que abarque las principales ciudades, generalizaría el alumbrado público, agilizaría los juicios orales consolidaría una Guardia Nacional con políticas claras, buscaría ampliar más a los equipos que investigan cibercrímenes y fomentaría programas en los que los ciudadanos se convirtieran en nuestros ojos y oídos, grabando y denunciando actos desde su teléfono.

Sé que todo esto suena utópico pero es perfectamente posible sin inventar nada nuevo. Son cosas que se han puesto en marcha en otros países, con otros gobiernos, sin importar la ideología. Hacia allá va el mundo.

O quizá sí lance mi propio partido. Todo es posible.