ENTREVISTAS B | A. Garcia: “Lo realmente ‘eco’ no son los productos certificados y de lejanía de los supermercados”

De naturaleza emprendedora, Anna García trabaja actualmente como Responsable de Comunicación nacional en ¡La Colmena Que Dice Sí! — El Rusc Que Diu Sí!, un modelo de consumo que conecta consumidores y productores locales. Esta es la segunda entrevista en el marco de las ENTREVISTAS B, ¡esperamos que disfrutéis de la lectura!


Sobre ¡La Colmena Que Dice Sí!

En julio del 2014, LCQDS empieza a dar sus primeros pasos en España. ¿Por qué considerasteis que esta iniciativa podía funcionar en España?

Las iniciativas de consumo local todavía tienen un porcentaje minoritario en cuanto a la elección que hace el consumidor para acceder a sus alimentos frescos. Es un 14%, frente al 78% que acaparan la gran distribución (supermercados) y la vía mayoristas.

Pero a pesar de este panorama, en los últimos años ha habido un boom y las opciones de proximidad han brotado por todas partes. El motivo ha sido doble. Por una parte, porque han nacido nuevos perfiles de agricultores que apuestan por la venta directa. Se trata tanto de los neorurales (personas urbanas que reorientan su profesión hacia el campo), como de los hijos de agricultores que deciden explotar la unidad productiva de sus padres con una forma de producir diferente. Y por otra parte está el creciente interés de los consumidores por conocer el origen de los alimentos. Los escándalos alimentarios, las prácticas nefastas a nivel nutricional de muchas grandes empresas alimentarias… ha llegado a los oídos de los consumidores, que han decidido tener decisión en su acto de compra.

Estamos ante un empoderamiento creciente tanto de los productores como de los consumidores, y esto es la semilla para cambiar las cosas. Ahora hay que extenderlo más. Así que en 2014 nos quisimos apuntar a este boom y aportar nuestro granito de arena para crear un sistema de distribución justo, humano y con impacto social.

Vuestra misión es “ofrecer una alimentación local y de calidad y apoyar a los productores y elaboradores locales, dándoles los medios necesarios para la venta directa”. Se trata de una misión muy ambiciosa. ¿Con qué desafíos y obstáculos os habéis encontrado para cumplir con ella? ¿Cómo los habéis gestionado?

El desafío más grande ha sido y sigue siendo encontrar el equilibrio como empresa de Economía Colaborativa entre plataforma tecnológica y gestión humana de autofuncionar en red. Como plataforma, lacolmenaquedicesi.es, ofrece las herramientas a cualquier persona que quiere crear su propio proyecto de micro-emprendimiento, abriendo una Colmena (Responsables de Colmena). Por otra parte permite a los productores y elaboradores locales decidir sobre sus precios y condiciones, ya que en la web son ellos quienes se crean su propio perfil, determinan sus precios y condiciones de comercialización. Este funcionamiento puede ponerse en marcha en cualquier región, y aquí la fuerza de la tecnología para replicar el modelo.

Así es como se crea la red de Colmenas en España, que ya cuenta con 153 Colmenas (abiertas y en construcción), donde participan 630 productores locales y 80.000 consumidores registrados. Y además se suman las demás comunidades de otros países europeos. Hoy son 6.000 productores y 1500 Colmenas abiertas y en construcción en Francia, España, Bélgica, Italia, Alemania y Suiza.

Y aquí el desafío: funcionar como una red autónoma y descentralizada donde cada Colmena adapte el concepto a nivel local, pero compartiendo la experiencia y recursos del proyecto global para que el impacto en el cambio del modelo de consumo sea real. Para ello se necesita estar muy cerca de la red humana que forma el proyecto. Esta es la clave para no perder el foco en los valores.

¿Cuál es la diferencia entre los productos que ofrece la Colmena y los productos ecológicos y de cercanía que ya hay en los supermercados tradicionales?

La diferencia está en que la lógica del sistema de distribución es completamente opuesta. Además de la cercanía geográfica, existe el concepto de proximidad “comercial”, que solo es posible en los modelos en los que no hay ningun intermediario (venta directa), o sólo un facilitador entre consumidores y productores (lo que llamamos circuito corto o venta de proximidad). Hablamos aquí de los mercados de productores, las agrotiendas, algunas iniciativas de cestas a domicilio, los grupos de consumo y las Colmenas. En estas propuestas el productor puede vivir dignamente de su trabajo y los consumidores pueden elegir entre opciones que reducen el transporte, el despilfarro alimentario, los embalajes y los residuos. Esto es lo realmente ecológico, no los productos con certificado que vienen de lejos que venden los supermercados.

En cambio, si bien en los supermercados también existe un sólo intermediario, en ningún caso tiene esta connotación de compromiso con el productor. En el canal de la gran distribución las empresas compran a grandes explotaciones de productores y venden a través de sus propios supermercados o hípers. Éste único intermediario es por tanto gigantesco, mueve volúmenes enormes de alimentos y tiene un poder de negociación que le permite imponer sus propias condiciones, en las que el productor gana una miseria y son ellos los que se llevan todo el beneficio. Tampoco es “de proximidad” la vía mayoristas, el segundo canal de comercialización mayoritaria. En este caso, un mayorista en origen compra al por mayor a muchos productores y vende los alimentos a un mayorista en destino, que son los mercados centrales como Mercabarna, MercaMadrid, Mercasevilla, etc.

Quiero crear una Colmena… ¿qué tengo que hacer?

Crear una Colmena o comunidad de consumo significa organizar una vez por semana un “mercado efímero” en un espacio del barrio, en la que los vecinos vienen a recoger sus pedidos de alimentos locales (previa compra online). Además de dinamizar la comunidad durante la distribución de los pedidos, también hay que hacer tareas de comunicación y de gestión. En total, ser Responsable de Colmena, implica unas 8–10h. Por este trabajo, se obtiene el ingreso complementario del 10% de las ventas, por lo que es un proyecto que puedes combinar con tu trabajo habitual u otros proyectos.

Si te seduce esta idea, los pasos son los siguientes:

1. Darse de alta en la web y rellenar el cuestionario: aquí.

2. Encontrar un espacio del barrio donde ubicar tu Colmena.

3. Escoger a tus productores locales.

4. Hacer comunicación para conseguir 100 consumidores registrados. Te enviamos un kit con flyers, carteles, etc para que te sea más fácil.

¿Te animas?


Sobre ti, Anna García

¿Cuánto hace que trabajas en la ¡La Colmena Que Dice Sí!?

Trabajo en ¡La Colmena Que Dice Sí! casi desde sus inicios, en enero del 2015.

¿Y qué hace que te levantes cada mañana con la ilusión por tu trabajo del primer día?

He visto el proyecto nacer. Y este es el motor que me inspira: haber pasado alegrías, desafíos, momentos de crisis, aprendizaje, de la mano del proyecto. Y crecer con ello como persona y profesional. Las 5 personas que arrancamos, y los muchísimos Responsables de Colmena y productores que creyeron en esta apuesta, pusimos el corazón y teníamos muy claro que lo íbamos a conseguir. Es una implicación muy personal, en completa consonancia con mis valores como persona. Creo en ello.


Sobre vuestra vinculación con B Corp

¿Cómo conociste el movimiento B Corp?

La empresa francesa, donde nació la idea y la plataforma en 2011, obtuvo el certificado B Corp en 2017, un distintivo global que también incluye ¡La Colmena Que Dice Sí! en España. Ha sido en 2018 cuando hemos conocido la tarea del movimiento B Corp en España, y estamos encantados de formar parte.

Para ti, el movimiento B Corp representa…

Estar certificado como B Corp nos permite ofrecer una visión positiva y poner en práctica una nueva manera de desarrollar una actividad económica.​

En el caso de ¡La Colmena Que Dice Sí! (LCQDS) y junto con otras iniciativas, está trabajando para crear un nuevo sistema alimentario. Fijación de los precios por parte de los productores, transparencia de las prácticas agrícolas, cadena logística optimizada, nuevo sistema de distribución… Es en este espíritu que ¡La Colmena Que Dice Sí! visualiza un futuro sostenible para los circuitos cortos y el consumo local en que se potencie el empoderamiento del ciudadano para impactar de manera positiva con sus decisiones tanto de producción como de compra.

¿Alguna empresa B Corp que te inspire?

Me inspiran las que en su ADN tienen la semilla de empresas pequeñas y en contacto directo y real con los valores que predican. Las que se construyen para cambiar las cosas, y no las que con su actividad, lo perpetúan, por muchas campañas solidarias que hagan.


Cogiendo el futuro por los cuernos

Nos interesa escuchar tus ideas sobre…

El futuro de la alimentación

Será humano, social, ético y local, o no será. Productores y consumidores, ¡sumaros a los circuitos cortos y cambiad con vuestras decisiones de producción y consumo las reglas del sistema alimentario!

El futuro de empresas como LCQDS

El reto es que ¡La Colmena Que Dice Sí! entre en el vocabulario cotidiano de la gente y sea corriente escuchar: “voy a la Colmena a comprar” (o a cualquier otra iniciativa de consumo local). Es un proceso de sensibilización que requiere constancia porque se trata de cambiar hábitos de consumo muy arraigados. Pero cuando uno tiene acceso a la información y sabe cuáles son las prácticas alimentarias, el cambio viene muy rápido.

Cierras los ojos y ves…

La inversión de los porcentajes: un 78% de personas que eligen los circuitos cortos frente a un 14% de la gran distribución. O lo que es lo mismo, que lo que entre todos vamos construyendo cambie el peso de la balanza.