El gas y las elecciones
Barrio Fiske Menuco.
Comunicado 04–04–2016
El pasado viernes 1 de abril el intendente Martín Soria dijo que el año que viene le toca el gas a nuestro barrio.
En primer lugar, habría que ver a qué se refiere con “el año que viene”: si a enero, a julio o a diciembre. Un año es largo y equivale a un cuarto de un mandato como funcionario público.
En febrero del 2015 el mismo gobierno municipal tomó nuestro proyecto de gas diciendo que “ellos ya lo estaban haciendo”. Obviamente, después de decir eso, no quedó otra que empezar a hacerlo. Pasó el año 2015 y pasará todo el 2016 y quién sabe en qué momento del 2017 le tocará a nuestro barrio.
Además, la obra –entre llamado a licitación y burocracias correspondientes- duraría aproximadamente un año. Con lo que en algún momento del 2018 lxs vecinxs estaríamos empezando a dejar de cagarnos de frío.
Por otra parte, como se sabe, la conexión de gas domiciliaria es muy costosa. A lo largo del 2018 o 2019, el municipio podría ofrecer a algunxs vecinxs de escasos recursos la posibilidad de financiarle la conexión. Suele hacerlo. Estos “favores” individuales, todxs lo sabemos, son fácilmente intercambiables por votos: los votos que se necesitan en 2019 para perpetuarse en el poder.
Gráficamente:

Es decir, entre pito y flauta, la obra de gas para el barrio se adapta perfectamente al cronograma electoral. En febrero de 2015 la apropiación del proyecto le permitió a Soria llegar sin quilombos a mayo y en 2018/2019 le permitirá canjear nichos y medidores por votos.
Por otra parte, Soria anunció nueva y descaradamente el superávit de la administración municipal mientras nosotrxs y muchos barrios de la ciudad seguimos sin los servicios básicos. Qué sentido tiene el superávit, si la ciudad está conformada por ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.
Finalmente, “el año que viene” no nos genera gran expectativa. Para nosotrxs siempre es “el año que viene”. Desde hace 13 años.