
El temperamento del bebé
Tanto el temperamento como el carácter, definen la personalidad del bebé. El temperamento es fundamentalmente hereditario e incluye la forma natural de comportarse o de reaccionar ante diferentes emociones. Ese estilo de actuar, lo hace único e irrepetible. Cada bebé necesita atenciones y cuidados distintos, conocer su temperamento, puede ayudar a encauzar su conducta y sus emociones. Del temperamento del bebé dependerá la forma de reaccionar de la gente que está a su alrededor, ya sea positiva o negativamente.
Los papás desempeñan un papel importante en el comportamiento del niño, dependiendo la forma en que exprese sus emociones, ya sea reforzando su conducta y sus emociones, o evitando situaciones que le provoquen enojo o ansiedad, por mencionar algunas.
“Los hijos de madres deprimidas se vuelven tristes, ignoran a la gente o muestran poco interés por explorar. Los bebés cuyas madres los rechazan, maltratan o descuidan, suelen tener perturbaciones emocionales.”*
Según su temperamento el bebé puede seguir 3 patrones:
“Niños fáciles. Constituyen el 40% de los bebés.”*
- Tienen un funcionamiento biológico regular, duermen bien y comen bien.
- Son adaptables a los cambios.
- Sonríen a personas desconocidas.
- La frustración no les afecta tanto.
- Suelen ser niños obedientes y fáciles de educar.
- Son niños felices.
“Niños difíciles. Son el 10%.”*
- Su funcionamiento biológico es irregular, no comen bien y no duermen bien.
- Les cuesta trabajo adaptarse a los cambios, requieren paciencia.
- Muestran estrés ante personas desconocidas.
- Son desobedientes y difíciles de educar.
- Suelen frustrarse con facilidad.
- Son niños irritables.
- Lloran y hacen rabietas con frecuencia.
Brindándoles seguridad, confianza y cariño, los padres podrían atenuar un poco su conducta.
“Niños difíciles de entusiasmar. Constituyen el 15%.”*
- Tienen reacciones positivas y negativas moderadas.
- Su proceso de adaptación es gradual.
- Son bebés tranquilos.
- No protestan, pero se adaptan fácilmente a los cambios.
- Suelen estar sumergidos en su mundo y por eso los estímulos del exterior les reaccionan poco.
Brindarles cariño y atención, podría atenuar su apatía.
El 35% de los niños puede mostrar características combinadas de 2 o 3 tipos de temperamento, por ejemplo: puede ser un bebé que coma bien, duerma bien y sea tranquilo, pero se estrese ante personas desconocidas.
*www.cepvi.com, psicología infantil. Psicología del desarrollo. Infancia y primeros pasos (0–3 años)