Miguel Vila: “El PSOE seguirá diciendo que es la izquierda, pero los hechos lo van a desmentir”

La entrada al Congreso de la calle Cedaceros es mucho menos conocida que la entrada principal, pero tiene mucho más movimiento. Es fácil constatarlo tras casi una hora de espera para hablar con alguien que trabaja dentro, aunque sea un diputado tan accesible y cercano. Llegó a las instituciones para salir delante de las cámaras después de muchos años detrás de ellas, como un claro defensor de los derechos de los trabajadores. Se sienta mal en su silla, hacía atrás; gesticula mucho. Habla con seguridad pero con cuidado. Con claridad pero remoloneando por las palabras hasta llegar a fijar una idea que le deje a uno satisfecho. Miguel Vila no es nuevo en la política, pero sí en la institución. Tampoco da imagen de diputado, pero sí de que las cosas han cambiado en el Congreso. En su despacho, sobre su mesa, un abanico morado. Este diputado de Podemos está en la lista de Burgos y en la de personas que ahora, en esta nueva legislatura, encabezan la oposición.

Tras la victoria de Trump en las elecciones estadounidenses, Albert Rivera alegaba que os alegrabais ya que, según él, “los populismos defienden lo mismo” y Susana Díaz también os comparaba hace poco con el líder estadounidense. ¿Qué opina sobre estas declaraciones?

Creo que Pablo Iglesias estuvo acertado cuando decía que están a medio camino entre la desvergüenza y el desconocimiento. A nadie se le escapa que entre Trump y Podemos hay muchas diferencias. Yo creo que tiene por un lado mala fe y por otro lado desconocimiento. Pero principalmente mala fe, porque tanto Albert Rivera como Susana Díaz saben que Trump y Podemos no tienen nada que ver. No están entendiendo que el voto a Trump es un voto de castigo a las élites y a las políticas neoliberales que son incapaces de ofrecer unas condiciones de vida dignas a la mayoría social. Trump ha aprovechado ese descontento social haciendo una campaña contra las élites. Y con elementos fascistas, cosa que a mí me parece muy preocupante. Podríamos decir que el momento político mundial explica tanto el fenómeno de Podemos, como el fenómeno de Trump, como el fenómeno de Le Pen. Ahora bien, hay diferencias abismales entre unos y otros.

En cuanto a nuestro gobierno, declaró a la Agencia de Noticias de Castilla y León que augura una legislatura corta. ¿Sigue manteniendo esa posición?

Creo que es un gobierno débil que se puede formar sacrificando lo que ha sido el pilar del sistema político nacido de la transición, que ha sido la alternancia entre el Partido Socialista y el Partido Popular. Ahora mismo se necesitan el uno al otro para mantener el orden establecido y los privilegios de una clase minoritaria y privilegiada. Creo que eso no es una muestra de fortaleza, sino de debilidad. Esas declaraciones las hice pero ahora creo que Rajoy tiene capacidad para sacar adelante la legislatura con apoyo de Ciudadanos y ya veremos lo que hace el Partido Socialista. No sé si será larga, pero será difícil.

¿Cree entonces que al PP le va a resultar complicado llevar a cabo sus políticas?

Creo que tiene capacidad pero que va a tener que hacer política, algo que no hizo en la legislatura anterior ya que tenía mayoría absoluta. Aun así es posible que la legislatura dure los cuatro años.

¿Cuál es el papel que van a jugar PSOE y Ciudadanos?

Ciudadanos va a ser la muleta del Partido Popular, sobre todo en las políticas económicas, que son injustas para una mayoría. El Partido Socialista, me gustaría pensar que se lo va a poner más difícil al Partido Popular, pero la verdad es que lo dudo. La crisis del PSOE ha puesto de manifiesto que en su partido no mandan las bases ni las ejecutivas, sino el poder mediático, el poder económico y la vieja guardia encabezada por Felipe González. Por lo tanto, yo creo que, apelando a la responsabilidad, el PSOE acabará aprobando recortes y presupuestos del Partido Popular.

Pedro Sánchez dijo: “cuando llegue a ese río, cruzaré ese puente”. Y cuando se empezó a mojar los pies, le mataron.

Iglesias dijo tras la investidura que el Partido Socialista había renunciado y os había entregado la oposición al PP. ¿Cómo vais a jugar esta oposición?

A parte de que para ser oposición te tienes que oponer, y el Partido Socialista no se ha opuesto, creo que tienes que tener un proyecto alternativo de país que el PSOE no tiene. Considero que esto es el epicentro de su crisis, es un partido que abandonó la socialdemocracia hace unos cuantos años. El proyecto del PP defiende unas políticas neoliberales y Podemos representa ese proyecto alternativo que dice que hay que hacer una política económica que va en una dirección contraria. Además tenemos políticas de regeneración democrática. Es imposible creerse que será el Partido Popular quien luche contra la corrupción y a favor de las instituciones cuando es un partido que está imputado por corrupción. Creo que la clave de la oposición es esa: nosotros tenemos un proyecto alternativo al que tienen PSOE, Ciudadanos y PP, que al final es el mismo.

Pedro Sánchez declaraba en su entrevista en Salvados que “si el partido socialista quiere seguir siendo alternativa de gobierno tiene que trabajar codo con codo con Podemos”. Si el Partido Socialista os ofreciese trabajar juntos ahora, ¿Unidos Podemos aceptaría?

Si nosotros queremos sacar adelante iniciativas parlamentarias, no nos queda más remedio que buscar el apoyo de otros grupos parlamentarios. Llevamos un año tendiendo la mano al PSOE por las coincidencias en nuestros programas, aunque luego ellos no apliquen el suyo. Les buscaremos para impulsar medidas progresistas. La cosa está en qué van a hacer ellos, y yo creo que van a ser “gran coalición”. Van a gritar mucho en el parlamento, a sacar mucho pecho y a seguir diciendo que son la izquierda, pero los hechos lo van a desmentir.

Si tras las elecciones del 26J os hubieran puesto sobre la mesa la opción de formar gobierno, ¿habríais aceptado?

Habríamos tenido que tener el debate, pero probablemente sí. Tras el 20 de diciembre pactó primero con Ciudadanos como garantía de que Podemos no iba a entrar en el gobierno. En el 26J Pedro Sánchez dijo “cuando llegue a ese río, cruzaré ese puente” y cuando se empezó a mojar los pies, lo mataron en su propio partido. Si le hubiesen dejado explorar la vía de formar un gobierno con nosotros, desde luego lo habríamos intentado, pero en el Partido Socialista nunca ha habido una voluntad real de llegar a un acuerdo de gobierno con Podemos.

En cuanto a la división interna dentro de Podemos, en el caso de que finalmente el partido acabe yéndose más por la línea que en este momento defiende Íñigo Errejón, ¿cómo podría cambiar esto la imagen del partido? Pablo Iglesias siempre ha sido la imagen mediática de todo esto…

Es verdad que hay un debate en Podemos sobre qué táctica o qué estrategia seguir en este nuevo ciclo político y con saber cómo estar en las instituciones, que es lo que más nos va a costar a nosotros. La institución absorbe mucho y puede distanciarte del país de verdad, por lo que tenemos un reto importante para demostrar que sabemos estar en las instituciones sin abandonar el otro lado. El debate sobre la estrategia a seguir nos hace un poco más fuertes, pero triunfe una tesis o triunfe otra, habrá sido un matiz para conseguir el objetivo final, que es construir una mayoría social que sustente un proyecto político alternativo al que hay actualmente. Lo que no duda nadie en Podemos, a día de hoy, es que Pablo Iglesias va a seguir siendo el Secretario General. Sin Pablo Iglesias no hay Podemos, pero igual que sin Íñigo Errejón.