Todos tenemos un perfil enológico: ¡Descubre el tuyo!

Dicen que para gustos, colores. En este caso, para los amantes al vino, nariz y paladar.

Para los aficionados, tener en casa sus caldos favoritos y mantenerlos en excelentes condiciones es cada vez más fácil gracias a vinotecas con regulador térmico.

¿Cómo es el perfil del consumidor de vino?

Podemos encontrar dos perfiles básicos, aficionados y expertos. Pasar de una categoría a otra, es cuestión de tiempo, catas y bolsillo. Te contamos todo sobre ellos.

El consumidor aficionado

- El neófito: Ronda los 30 años, cultura universitaria y posición socioeconómica media. Gusta de una copa de vino para compartir con amigos en comidas y reuniones como forma de socializar y empatizar. Compran sus primeras neveras pequeñas para conservarlo en casa.

- El neófito snob y egocéntrico: Aquel que da la brasa con la nueva afición encontrada. De edad media y buena posición económica. No solo aturde con su verborrea enológica, además te informa de las puntuaciones que le da la guía Peñin, del último grito en sacacorchos o decantadores y te lleva de tour por su casa, enseñándote sus vinotecas privadas y exclusivas.

- El bebedor sin pretensiones: Es aquel aficionado que realmente disfruta del vino. Se fía únicamente de su paladar y no utiliza el vino para impresionar socialmente. Puede tener en casa alguna vinoteca pequeña por el simple placer de mantener en buenas condiciones aquellos caldos que le agradan.

Los consumidores expertos

Estos juegan en otra liga totalmente diferente. Algunos han hecho de su afición, oficio. Suelen ser profesionales del sector, bien estén relacionados con bodegas o el mundo hostelero.

Conocen su oficio. Saben aconsejar no solo de variedades, añadas y maridajes. Algunos son sumillers profesionales que ejercen en hoteles y restaurantes y están a cargo de la bodega, preocupados porque los vinos reposen en las óptimas condiciones ambientales, eligiendo las mejores vinotecas para ello o nevera para vino que mantenga frío y humedad requeridos.