68 historias reflejadas sobre el pentagrama

Callosa de Segura rinde homenaje al compositor José Albert como agradecimiento por su colaboración musical durante años

T us manos que acariciaron los tractes y teclas de instrumentos musicales, convirtiendo en alegrías tus pesares, demostrando la grandeza de tu arte”. Con este verso despedía su amigo Navarro Aguado al gran José Albert tras su fallecimiento, con el que compartió durante años su pasión por la música.

Callosa de Segura rinde homenaje a José Albert por su dedicación e implicación musical durante gran parte de su vida.

No había duda de que su gran pasión era la música. Nació con un talento que ninguno de sus 5 hermanos había sacado. Con tan sólo 8 años de edad se dedicó a estudiar solfeo, guitarra y bandurria, lo que le llevó a ingresar en la orquesta de pulso y púa de su apreciado pueblo Callosa de Segura. Más tarde se sumó el violín, la trompeta, el fliscorno y el contrabajo. Así fue el comienzo por el difícil, pero a la vez tan deseado, mundo de la música de José Albert Hurtado, al que le dedicó 68 años de su vida.

José, también conocido como el “Maestro Albert”, destacó ya no sólo por su dedicación a la música durante años, sino por su implicación en las fiestas de su pueblo, con obras como Callosa en Fiestas.

Tras haber seguido sus estudios musicales, a los 15 años, consiguió formar su propia orquesta de pulso y púa llamada “ La Nube”. Un episodio doloroso en su vida hizo que con 17 años cambiara su orientación musical. El fallecimiento de su hermano Manolo despertó en el compositor el interés de querer convertirse en miembro de la banda de su pueblo, pues su hermano compartía muchas amistades dentro de esa sociedad.

El 22 de enero de 1940 contrajo matrimonio con Carmen Díaz, a la que compuso el pasodoble titulado Carmen Díaz y con la que formaría una familia compuesta por 4 hijos: Pepe, Manolo, Paco y Octavio. “Mi padre siempre nos ha inculcado por igual su pasión por la música”, afirma su hijo Paco Albert. Esto generó que a día de hoy ellos se hayan especializado tanto en sus instrumentos como en la composición.

Pepe y Paco, hijos de José Albert y Camen Díaz / Belén Martínez

La obra cumbre que refleja el entusiasmo por su pueblo fue la composición del Himno a Callosa, que se hizo oficial el 21 de noviembre de 1979, tras 22 años después de su creación. Además, también se destacan marchas moras como Boabdil y Benimerines, pasodobles, titulados 5 de agosto o Canónigo Hidalgo y marchas procesionales denominadas Después de la Cruz o Nuestra Patrona la Inmaculada, entre otras. Todas y cada una de ellas reflejan el estilo pasional que tenía el Maestro Albert para la composición, según indica Gabriel García Gutierrez, actual director de la SAM La Filarmónica.

“Todas sus obras muestran un estilo muy pasional y personal”, aclara el actual director
Partitura Himno a Callosa, obra del Maestro Albert / Belén Martínez

José Albert cogió las riendas de la dirección de La Filarmónica entre los años 1947–1948. Tuvo que hacer frente a una mala etapa que se estaba viviendo en Callosa porque coincidió con las inmigraciones a otros países tras el declive de la industria del cáñamo. A pesar de las dificultades, consiguió sacar la banda hacia adelante con alrededor de 20 músicos.

Los años que estuvo el Maestro Albert como director de la banda se consideran una inversión a largo plazo, pues supo contagiar el afán de tener viva La Filarmónica.

Su interés por conseguir inculcar la música en los jóvenes siempre ha sido una virtud que le ha caracterizado. Asimismo impartía tanto clases de solfeo como de instrumento gratuitas, sólo por su amor a la música.

En noviembre de 1975 Albert decidió jubilarse de su trabajo como director de la banda, aunque según indica otro de sus hijos, Pepe Albert , nunca ha dejado de dedicarse a la música. Además ambos recuerdas con mucho cariño una de las frases que les marcó de su padre: “No se sabe si hay corazón o no hasta que no conoces la música”.

El compositor consiguió levantar la banda con 20 músicos tras las inmigraciones por el declive del cáñamo

El músico y compositor falleció el 28 de julio de 1982 a los 76 años. Tras su muerte comenzaron a desfilar bandas de música de toda la provincia como agradecimiento de todos los años de dedicación musical. A pesar de que Albert desapareció físicamente, a día de hoy su filosofía sigue viva en todos y cada uno de los miembros de La Filarmónica.

En el año 1983 se organizaron las jornadas musicales en su memoria que recibieron el nombre de “Jornadas Otoño Maestro Albert”

Hoy, ha dejado una generación llena de músicos. No sólo se han dedicado a ello sus hijos, sino que sus nietos y bisnietos le siguen los pasos uno a uno. Lo que se refleja es que Callosa ha gozado y gozará de una notable tradición musical gracias al reconocido y querido José Albert Hurtado.

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