La vida en negro

Ayer estaba tumbada en la cama sufriendo de autocompasión y ZAS lo vi: algunos nos empeñamos en ver la vida en función de lo que nos falta, lo que no tenemos, lo negativo. NOS EMPEÑAMOS. Manda narices. Y como siempre falta algo porque siempre hay algo que no es perfecto, pues a revolcarse en la autocompasión y, por supuesto, en el inmovilismo porque pa qué. HAY QUE JODERSE. Qué puñetas es eso de la perfección, cuánto tiempo perdido.

En un gesto equivocado, tiramos la foto y nos quedamos con el negativo. La vida ya no en negro sino definida por los colores al revés. Oh, qué injusta. No tengo, no puedo. Y definimos nuestra insatisfacción y nuestra vida entera en función de lo que NO tenemos y NO somos, olvidando (despreciando) lo que sí. Y así es como algunos viven o vivimos amargados por una “injusticia” que sólo es producto de la paranoia.