En Chile pusieron a los niños a jugar en las escuelas para reducir su peso. Y está funcionando

Bloomberg Cities
May 29 · 6 min read
La estudiante de Santiago, Antonia González, de 11 años, nos comento que convertir actividades saludables en un juego la ayudó: “Cuando empecé a hacer más ejercicio, me senti menos cansada y comencé a comer más frutas. Mi familia también comenzo a comer más saludable”.

Por Juan Paullier

El equipo de Bloomberg Cities visitará a los ganadores y finalistas del 2016 Mayors Challenge en América Latina. Para dar inicio a la serie, Bloomberg Cities viajó a Santiago, Chile y visitó al programa Juntos Santiago, una iniciativa dedicada a la obesidad infantil.

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A Benjamín Morales no le importa que le llamen“gordito”. De hecho, a este niño de 11 años de Santiago, Chile, le gusta el apodo. Pero desde su participación en Juntos Santiago, el mayor programa de su tipo en América Latina para abordar la obesidad infantil, es probable que sus amigos y familiares le tengan que buscar un nuevo apodo.

Esto se debe a que, de los miles de estudiantes de quinto y sexto grado que han participado hasta ahora en el programa, que creó un juego para fomentar la alimentación saludable y los hábitos de ejercicio, Benjamín se llevó el segundo puntaje más alto en la ciudad. Y, lo más importante, su Índice de Masa Corporal (IMC) y la circunferencia de su cintura disminuyeron.“Cuando tienes que hacer dieta tú solo es aburrido”, dijo este alumno del Colegio Manuel José Irarrázaval. “Pero con la ayuda de Juntos Santiago fue divertido. Te hacían juegos, te hacían correr, los concursos eran muy divertidos”.

Benjamín Morales, de 11 años, recibió una puntuación alta en el juego que promueve la alimentación saludable y el ejercicio: “Cuando tienes que hacer una dieta,” dijo, “es simplemente muy aburrido”.

En el corazón de Juntos Santiago, la idea de la Municipalidad de Santiago con la cual se convirtió en una de las ganadoras del Mayors Challenge 2016 de Bloomberg Philanthropies, hay un enfoque innovador que convierte a la alimentación saludable y el ejercicio en un juego. Los niños acumulan puntos mientras juegan a Navegante (donde sortean obstáculos como una isla de alimentos artificiales y un abismo de productos empaquetados), contabilizan sus pasos en podómetros y se unen a sus familias en eventos deportivos y actividades saludables. Cada escuela participante recibe un premio: una cancha sintética, canchas de básquetbol y un muro de escalada, por ejemplo. Y al final del año, las escuelas con más puntos obtienen un premio especial.

Para los niños es sólo un juego. Pero está dando resultados que podrían ofrecer soluciones para un problema de creciente preocupación en todo el mundo. Al expandirse a 6.700 estudiantes en casi 50 escuelas este año, Juntos Santiago será “la intervención más grande del mundo para prevenir la obesidad en las escuelas”, según el Dr. Sebastián Peña, asesor metodológico del programa.

Las escuelas que participan en el programa de Juntos Santiago reciben premios como, por ejemplo, un muro de escalada.

“Comencé a hacer más ejercicio, empecé a cansarme menos, comencé a comer más frutas. En mi familia, comenzamos a comer de manera más saludable”, aseguró Antonia González, una niña de 11 añosde la Escuela Benjamín Vicuña Mackenna, otra de las participantes de primer año del programa. Toda su familia ahora tiene una dieta más balanceada. “Las comidas son más verdes, bebemos más agua”, explicó su padre, Henry González. “Si uno tiene el apoyo y no está solo, no es difícil el cambio. Fue fácil y entretenido a la vez. Ojalá que todas las escuelas tuvieran la posibilidad, sería ideal”.

Después del primer año, los participantes redujeronsu IMC, la cantidad de alimentos saludables que los estudiantes llevaron a la escuela aumentó en 24 puntos porcentuales y la actividad física se incrementó en 3,9%. “Es una ventana de esperanza, una buena oportunidad para educar a los pequeños que, a través del juego, es divertido comer de manera saludable y tener una buena calidad de vida”, dijo la gerenta de Juntos Santiago, Macarena Carranza, al presentar los resultados en abril.

La obesidad infantil “es uno de los desafíos de salud pública mundial más graves del siglo XXI” porque los niños obesos tienen un mayor riesgo de desarrollar otros problemas, como diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y cáncer, según la Organización Mundial de la Salud. En los últimos 40 años, el número de niños y adolescentes obesos aumentómás de 10 veces. Para el año 2022, se estima que habrá más niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad que con bajo peso.

La obesidad es el mayor problema de salud pública en Chile, donde solo una cuarta parte de la población tiene un peso saludable y más de la mitad de los niños tienen sobrepeso o son obesos. Sin embargo, según el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, las políticas públicas no han servido para solucionar el problema.

El alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, espera que el modelo de Juntos Santiago se extienda por todo Chile y a otras ciudades del mundo.

Alessandri dice que la falta de espacios públicos buenos y seguros, junto con la ubicuidad de la comida chatarra barata, han conspirado para crear un país sedentario, que es uno de los mayores consumidores de refrescos y pan del mundo, y donde predomina un estilo de vida poco saludable. Luchar contra la crisis, agregó, requerirá un esfuerzo coordinado. “Las escuelas solas no pueden hacerlo, los maestros solos no pueden hacerlo, los padres solos no pueden, los niños solos no pueden”, dijo.“Lo más positivo que hace Juntos Santiago es que involucra a todos”.

El alcalde espera que Juntos Santiago se convierta en una “política nacional” exportable a otros países y podría verlo hecho realidad. La primera dama de Chile, Cecilia Morel, ha expresado interés en adaptar el programa a la campaña nacional de promoción de hábitos de vida saludables que ella apoya.

Es posible que los niños que participan en el programa no sean conscientes del impacto en su ciudad ni del potencial nacional del programa, pero ven los beneficios personales. Benjamín Morales, de 11 años, dice que dejó de traer jugos (altos en azúcar) a la escuela y que ahora bebe más agua. Sus amigos, señala, ahora traen uvas a la escuela en lugar de papas fritas. ¿Y en su familia? Benjamín empieza a ver los efectos en su casa también: “Es difícil comer comida chatarra cuando tu hijo está comiendo una manzana”.

Juan Paullier es un periodista freelance de Uruguay. Trabajó en la BBC durante casi una década como corresponsal en México, América Central y Venezuela y también en las oficinas de Londres y Miami.

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Celebrating public sector progress and innovation in cities around the world. Run by @BloombergDotOrg’s Government Innovation program.

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