Necesitamos una nueva economía. Y los emprendedores lo saben.

El pronóstico de crecimiento de 2.5 por ciento para 2016, los empleos insuficientes y de mala calidad, el problema de corrupción reflejado en los informes de Transparencia Internacional y la advertencia de que las economías emergentes podrían profundizar sus niveles de desigualdad nos ubican en una coyuntura delicada pero conocida. Los buenos indicadores de la economía no han podido llegar hasta la población que vive en condiciones de pobreza, por lo que anunciar que el crecimiento será limitado y que la corrupción sigue siendo el fantasma que se roba los recursos e incrementa la injusticia no es lo ideal para el arranque de año. -Hector Farina Ojeda, Diario Milenio Jalisco, 2016

Así comienza Hector Ojeda su columna titulada “En busca de una economía diferente”. El pronóstico económico para nuestro país no es para nada alentador.

Y con tan buenas noticias comenzamos un año en el que, por otro lado, el mundo de la ciencia y tecnología anuncia grandes avances, como la creación de plasma de hidrógeno por el Wendelstein 7-X en Alemania, por ejemplo. O en lo que a publicidad y medios se refiere, la experiencia del Superbowl 50 que dejó como aprendizaje que gastar cinco millones de dólares en un comercial de televisión de 30 segundos es tirar dinero a la basura; una locura, si tomamos en cuenta que la atención de los espectadores estuvo mas tiempo en sus smartphones que en la televisión entre pausas comerciales. ¿Quién lo vio? ¿Quién se acuerda? El mundo cambió de una economía estática y predecible, a una dinámica y cambiante.

Lejos de hacer un análisis macro económico ni nada que se le parezca, mi interés es destacar que, por un lado la situación se agrava, mientras por otro los emprendedores buscan un mejor país, al mismo tiempo.

Aquí mi tesis: los grandes protagonistas de México no son los políticos. Ni los narcotraficantes. Son los emprendedores, los creativos que buscan un cambio radical; no como una revolución armada, sino desde el conocimiento.

Cierto, los problemas son serios. El precio del petróleo está por los suelos... pero seguimos dependiendo de un combustible fósil, perjudicial al medio ambiente ergo, obsoleto y caro. Esto cuando tenemos alternativas de energía limpia como el sol o el hidrógeno.¿Es conveniente? Sí. ¿Puede ser una realidad a corto plazo? Depende de si estamos dispuestos a modificar algunos paradigmas.

Entonces, ¿si la economía está tan mal, porque no creamos una diferente? ¿Qué necesitamos para que suceda?

No hay respuestas simples, pero gracias a Internet podemos conocer casos de otras latitudes como la de Israel, un país que le apuesta a cambiar su enfoque educativo para formar niños que piensen de forma creativa y con esto, ayudar a formar innovadores como lo indica un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Tel Aviv y su Escuela de Ciencias Psicológicas.

También en Israel, en Riphon, existe sFBI (Small factory, Big Ideas) un laboratorio de innovación centrada en el ser humano, que trabaja con marcas, empresarios, y nuevas empresas para crear modelos de negocios B2H o Business to Human. En mi opinión uno de los laboratorios mas interesantes, al nivel de un MIT Media Lab.

Pero ¿dónde están esos innovadores en México?

Reunión de líderes de comunidades, Meetroopers en las instalaciones de Nevermind

Al menos en la zona metropolitana de Guadalajara, lugar donde resido, están reunidos en comunidades. “Un grupo de locos” como comenta Oscar Terrazas de Hackers and Founders (véase el artículo completo en la liga, vale la pena) Una comunidad es un grupo de personas que se reúnen alrededor de un tema en común. Comparten conocimiento, experiencia e historias y se reúnen periódicamente para colaborar en proyectos o aprender sobre tecnología, metodologías para crear nuevos modelos de negocios e innovación y presentar ideas que, tal vez, luego se conviertan en empresas rentables que generen valor.

¿Pero que más hay en esas comunidades? Hay código de programación, tecnologías abiertas u open source, herramientas, mentores, conversaciones, interacciones en vivo o la virtualidad, casos de estudio, retroalimentación a emprendedores, conexión con personas con intereses afines a los nuestros, relaciones públicas, incubadoras de negocios y una red de personas comunicándose todo el tiempo.

LA CUADRUPLE HÉLICE

Desde el gobierno, la academia e industria se exige que surjan casos de éxito inmediatos, que se generen cada vez más registros de empresas ante hacienda, que se ganen concursos internacionales de robótica, o que se formen células de innovación con carácter de urgente. La Triple Hélice* todavía no ha entendido que la cuarta hélice somos personas que van a un ritmo distinto y que las empresas no son tan importantes como el carácter emprendedor que mueve a miles de emprendedores a experimentar nuevas soluciones a problemas comunes. Hay que acelerar los procesos y madurar la ejecución, si, pero no so pretexto de cumplir con requisitos adhoc de terceros.

Hablar del caso Silicon Valley para compararlo con su versión tropicalizada (al menos mediáticamente) es descabellado, pero hay un sesgo de verdad que debemos rescatar para crear la infraestructura de innovación necesaria que permita a emprendedores crear una economía diferente. En un análisis de Andres Oppenheimer que escribió en un articulo para el Miami Herald como parte de tres extractos del libro “Innovate or Die” Innovar o Morir, menciona:
The experience of Silicon Valley and the most recent research on innovation show that the concentration of creative minds is by far the principal driver of collective creativity, even more important than tax incentives, venture capital or the economic environment.

*Traducción mía: La experiencia de Silicon Valley y las investigaciones más recientes en el programa de innovación que la concentración de mentes creativas es , con mucho, el principal motor de la creatividad colectiva , incluso más importante que los incentivos fiscales , capital de riesgo o el entorno económico .

La sociedad civil empieza a organizarse. Las mentes creativas se reúnen desde el año 2001 en la ZMG, y el aprendizaje más importante ha sido que la creatividad es un proceso social que se genera a partir de lo que aprendemos del otro, de personas con las que colaboramos pero también con las que competimos. Cierto, falta mucho todavía para crear soluciones que no sólo funcionen a nivel local o regional, sino que logren trascender a nivel global, y que con esto la capital de la innovación se destaque como un cluster científico-tecnológico referente. Pero estamos en el camino correcto. Si los unicornios no se han formado todavía, es porque tal vez están en proceso de validación* en este momento (*entiéndase en el sentido que le da Eric Ries a una etapa, en su metodología Lean Startup para la creación de nuevos modelos de negocios).

Los casos de éxito de la red de comunidades en Guadalajara son pocos, pero existen startups que destacan. Aquí algunos casos que surgen de este movimiento de comunidades tecnológicas, de innovación y emprendimiento. No son todas las que son, ni son todas las que están, pero sí son ejemplos destacados:

Voxfeed — Comunidad Hackers and Founders Guadalajara
Una plataforma que le paga a las personas por recomendar marcas en sus redes sociales. Las marcas crean una campaña en la plataforma y ellos pueden elegir a qué mercado van dirigidos.

RankTab — Comunidad Hackers and Founders Guadalajara
Aplicación que facilita la toma de desiciones en grupo, mediante una matriz que muestra una gráfica.

Artesanía Digital — Comunidad Hacker Garage
Equipo de ingenieros de software que crean sistemas, plataformas y aplicaciones a la medida para pequeñas y medianas empresas.

Entre sus desarrollos más importantes está la aplicación para teléfonos inteligentes JAPPLI, un directorio médico, de hospitales, farmacias y clínicas en base a la ubicación geográfica, gratuito para el usuario.

Mekishico — Comunidad Geek Girls
Una propuesta de diseño de moda de Veronica Madrigal, quien fusiona una mezcla de colores vibrantes y texturas que México tiene para ofrecer, combinado a una filosofía de vida como el respeto, la bondad y la conexión espiritual con la naturaleza, que todavía se encuentran entre la generación mayor en Japón.

Fanbot — Comunidad Makers GDL
En palabras de Guillermo González y Gerardo Ruíz Dana es “un invento asombroso”. Una máquina dispensadora de sorpresas, que propone cambiar la forma en que consigues fans para tus redes sociales virtuales, ya que para hacer funcionar el dispensador, es necesario darle “like” a una fanpage de Facebook para recibir un premio.

Tic-Tic — Comunidad Out of The Box
Aplicación Móvil para crear tu red de contactos. Funciona como un conector de personas con intereses afines o que complemente ese socio que buscamos, sobre todo cuando asistimos a eventos o reuniones.

DroneFest — Drone Project
El primer festival dedicado a Unidades Aéreas no tripuladas (UAV´s) en el occidente de México.

La comunidad DroneProject tiene el DevLab, laboratorio dedicado al desarrollo de soluciones que pueden ser implementadas en UAV´s para todo tipo de aplicaciones civiles como: video juegos con realidad aumentada, cartografía, video filmación y automatización de vehículos.

Y FabLab, que se enfoca en la investigación, desarrollo e implementación de componentes electrónicos para construir UAV´s , oferta de talleres, charlas y cursos sobre esta tecnología y como utilizarla en beneficio de industrias como la agrícola o para simple entretenimiento.

REVOLUCIÓN

El impulso que le demos a esta nueva cultura de desarrollo de soluciones de valor y no de creación changarros o placebos sociales es como vamos a cambiar de ser una economía dependiente a una economía detonante. En la que el emprendedor es más importante que un político o un narcotraficante. En donde sea más rentable crear una aplicación para un teléfono móvil que robarse uno y venderlo en el mercado negro. En la que, cada vez más comunidades, se formen en torno a temas que detonen riqueza. Porque a diferencia de generaciones anteriores en las cuales se valora la nostalgia de “así lo hacemos-hemos hecho siempre” hoy la valoración está contenida en la frase: “cómo lo hacemos mejor o diferente”.

Quien no quiera sumarse a esta revolución, se quedará suspirando por un país que fue, donde la conciencia colectiva la dictaba un aparato político-mediático sin sentido. La Internet nos enseñó a comunicarnos de forma distinta. Aprender sin aulas. Compartir conocimiento. Colaborar, encontrarnos, quejarnos, y que la realidad ya no la dicta el capricho de pocos, si no la voluntad de muchos. Ojalá que podamos transformar esa realidad para crear un mejor entorno, una economía diferente.

Que nos sirva de ejemplo Silicon Valley y Tel-Aviv, pero no imitemos a raja tabla. El talento mexicano debe crear su propia historia para ser un referente original en la generación de valor para el mundo.

Urge que lo que sucede en la ZMG, Monterrey, la Ciudad de México o Queretaro, suceda en otras ciudades, que se sumen mas personas, que se desarrollen ecosistemas de innovación. Repito, urge.

Súmate a una comunidad. meetroopers.com