
Capitán América: Civil War
(y el cine de superhéroes)
Me parece fundamental contextualizar una obra antes de hablar de ella. Algunos clásicos no serían tal si los aislamos de sus circunstancias y algunas películas que ahora nos encantan al final no aguantarán el paso del tiempo. Si de todas formas esto no te interesa, después de la imagen hablo de la película.
Creo que El Caballero Oscuro (2008, Christopher Nolan) se estudiará en clases de Historia del Cine no dentro de muchos años. Y no lo digo porque sea una película excepcionalmente buena, sino porque tengo la sensación de que es la culpable de la avalancha de películas superheroicas que en estos años inundan nuestros cines.
Resulta irónico, además, que sean precisamente las cintas de Nolan unas de las que más se alejan de todos los elementos clásicos de este tipo de cine. Sí, es verdad, Batman es el protagonista y por la trilogía van desfilando uno tras otro algunos de los villanos más clásicos del murciélago, pero por su estructura, sus temas y la manera de tratarlos, estas películas (sobre todo las dos últimas) tienen mucho más de thriller que de película de superhéroes al uso. Al margen de eso, estoy seguro de que el éxito del que han gozado y el salto de calidad respecto a la inmensa mayoría de sus compañeras de género responde mucho más al hecho de tomarse en serio a sí mismas que al de contar con un director muy reconocido o con un reparto con mucho caché.
Y con esto no me refiero, en absoluto, a que sea necesario renunciar al humor o a dejar de lado los superpoderes y la ciencia ficción, sino a que hacer una película de superhéroes no está necesariamente reñido con dejar de lado las tramas simples y absurdas, los personajes planos, el humor casposo y la espectacularidad gratuita. Poco a poco parece que la industria ha ido aprendiendo la lección y a pesar de la saturación que sufrimos hoy en día lo cierto es que las películas de este género que podemos disfrutar ahora son mucho más redondas de lo que habríamos imaginado hace algunos años. Quizás ninguna de estas cintas vaya entrar en el Olimpo de la cinematografía pero en lo personal he acudido a ver la gran mayoría de las realizadas en los últimos años y en muy pocas he salido con la sensación de haber perdido el tiempo.
Y eso es porque Marvel ha prestado atención. Ah, ¿que no lo había dicho? Hablo exclusivamente de Marvel. El resto de estudios (la Fox en menor medida) llevan años estrellándose contra un muro una, y otra, y otra vez. Sony ha hecho con Amazing Spiderman una película de superhéroes de las de principios de siglo y DC… joder, DC ha entendido el mensaje fatal.
El caso de DC Entertainment es un clásico oír campanas y no saber dónde suenan. Confunde lo maduro con lo serio y lo adulto con lo aburrido. Sigue teniendo complejo contra el cine de superhéroes (en El hombre de acero no se menciona ni una sola vez la palabra Superman) y parece creer que la forma de situarse moralmente por encima es envolviéndolo todo en atmósferas muy oscuras con la intención de hacer que todo parezca más interesante. Ha entendido las cosas del revés y el resultado es que se siente igual de adulto que un adolescente con un cigarro.
Y mientras a éstos les siguen lloviendo las críticas más de un mes después del estreno de Batman v. Superman, Marvel estrena su mejor película hasta la fecha.

Capitán América: Civil War
El de las adaptaciones cinematográficas es un terreno demasiado farragoso como para tratarlo aquí. En otro momento puede que escriba sobre ello, pero por ahora podríamos dejarlo en que si una película aspira a ser algo más que un complemento debería funcionar por sí misma. Si además pretende ser una buena adaptación, más que replicar una por una las escenas de la obra original debería conservar el motivo último que la hace única.
He leído por ahí que la película se parece al cómic lo que un perro verde a un dinosaurio, y no podría estar más de acuerdo. Este arco en concreto es una de las pocas cosas que he leído del Universo Marvel, y desde esta posición advierto a todos los que también lo hayan hecho que no esperen ver esa Civil War, porque se llevarán una decepción. Soy un gran amante de la literatura y el cómic, y a lo largo de los años he visto pasar tantas adaptaciones por delante de mis ojos que creo que ya he aprendido a no tener expectativas, y me parece que esa es la actitud que hay que llevar puesta al cine. En este caso desde luego ha funcionado. De todas formas, teniendo la creación original tan cercana me referiré al cómic en alguna ocasión, porque creo que ha sido clave en la toma de ciertas decisiones.
Un repaso rápido: Los Vengadores ya llevan años existiendo como organización privada y de vez en cuando, en su afán por combatir contra todos los males del mundo producen daños colaterales que afectan directamente a la población civil. Tras la muerte de 11 personas en Lagos(Nigeria) debido a un accidente, la ONU decreta que todos los superhumanos deben atenerse a los Acuerdos de Sokovia, mediante los cuales la organización de los Vengadores pasará a ser un organismo internacional al servicio de los países del mundo. Como consecuencia, se produce una división del grupo en dos bandos: los que apoyan los acuerdos(liderados por Iron Man) y los que no(liderados por el Capitán). Creo que aquí se produce el primer y más grande fallo de la película.
En el cómic también se producía un accidente, y también se intentaba intervenir para tratar de controlar a los héroes, pero había un matiz que creo que es muy importante: en este caso se les pedía despojarse de sus identidades secretas, y de ahí partía el conflicto. No tengo la obra precisamente fresca, pero sí recuerdo que uno de los argumentos más potentes del bando rebelde era la inseguridad a la que se verían expuestos los superhéroes y sus familias si sus nombres se hacían públicos. Aunque no estuvieran de acuerdo en las formas, casi nadie parecía opinar que no fuera necesaria una toma de responsabilidades por sus actos y los accidentes que estos provocaban. En este caso no es así, y el conflicto parece que viene dado más por desacuerdos personales que ideológicos. La ambigüedad (que era lo que hacía tan grande la obra de Frank Millar) se disuelve y hace que se esfume la sensación de no saber quién hace lo correcto. No quiero decir que en la película hayan creado malos y buenos, pero cuando leí el cómic fui incapaz de decidir quien creía que tenía razón hasta casi el final mientras que aquí elegí moralmente bando a los 20 minutos, y la película no parecía esforzarse mucho en hacer que cambiara de opinión. Por si fuera poco, en cada obra me decanté por uno diferente.
Creo que aquí, y a pesar de ser su película(es fácil olvidarse de eso), han tratado muy mal al Capi porque lo han convertido en un rebelde sin causa, más preocupado por ayudar a su amigo(al que, por cierto, no se molestan demasiado en hacer que apreciemos de verdad) que por el bien común. Tengo la impresión de que la gente tiende a posicionarse del lado de los rebeldes, pero para eso se necesita un motivo suficientemente potente y aquí no lo hay. Llevan varias películas destrozando edificios y dejando caer ciudades del cielo (superhéroes, ya sabéis), y aunque evidentemente eso no los convierte en villanos creo que está bastante claro que hay que tratar de medir sus actuaciones. No se les pide que desvelen sus identidades secretas porque no las hay (Marvel no ha construido su Universo Cinematográfico alrededor de eso) sino que dejen de ser una organización privada para pasar a convertirse en un organismo público al servicio de las Naciones Unidas. Creo que es bastante razonable teniendo en cuenta que cuentan entre sus filas con varias personas que son, literalmente, armas de destrucción masiva. Entiendo la desconfianza del Capitán América, y que tema que los intereses de los diferentes países interfieran con su misión última, que es salvar a la gente, pero Civil War no era tan bueno porque los superhéroes se pegaran entre sí sino porque no sabías a quién querías que le partieran la cara. Trataba sobre ambigüedad e ideología y no sobre desconfianza y malentendidos.

De todas formas, creo que eso no es un problema per se, sino más bien una oportunidad desaprovechada. Como he dicho, es difícil no hablar sobre las diferencias con la obra original teniéndolo tan fácil, pero al margen de que todo esto sea un fallo como adaptación no creo que sea tan grave en cuanto a la película. La trama del cómic era más compleja, pero no por eso la del film deja de ser interesante. Además, aunque se pierda la ambigüedad, no convierten a ningún héroe en un villano y eso se agradece mucho.
Por lo demás es bastante continuista en cuanto al tono y la atmósfera con El Capitán América: El Soldado de Invierno, alejándose otra vez de la idiosincrasia habitual de las películas de superhéroes para introducir también elementos del thriller o el cine de espías, y eso le sienta fantástico para lo que pretende contar.
Cada personaje tiene su momento. Los que están ahí desde el principio tienen tiempo para posicionarse en uno u otro bando y con la aparición de los viejos conocidos es imposible no esbozar una sonrisa (Ant-Man se sale). Black Panter también tiene una presentación muy adecuada. Quizás peque un poco de ir dando tumbos durante la segunda mitad, pero supongo que sin haber tenido previamente su propia película habría sido necesario demasiado tiempo para enmarcarlo como es debido. Su final es satisfactorio y prepara el terreno para su estreno en solitario, no sale de la nada y tiene unos objetivos muy claros desde el primer momento. Hablando de salir de la nada. Spiderman.
Voy a decir algo que puede que haga que acabe en la hoguera: me gustaba el Spiderman de Andrew Garfield. Ya sé que antes he hablado mal de Amazing Spiderman y lo mantengo, la segunda parte es bastante mala y la primera es directamente horrorosa. Da la sensación de que no sabían hacer películas y, bueno, eso es algo bastante importante si pretendes dedicarte a esto, pero creo que habían entendido mejor que nadie el espíritu del personaje. El Spiderman de esta película es el de un chaval que no sabe muy bien dónde está ni lo que tiene que hacer. Es muy probable que el original te dijera, mientras peleas con él, que tiene que terminar pronto porque tiene deberes que hacer y te enfadarías aún más porque sabrías que se está quedando contigo, que se está mofando y que probablemente no te esté tomando en serio. Cuando el de Tom Holland te dice que tiene que irse a hacer los deberes lo único que piensas es que tiene que irse a hacer los deberes.
Con todo, me ha gustado. No es la versión que esperaba ni la que más me entusiasma, pero no me he quedado descontento. Además, creo que toda la sala estaba muy emocionada durante su primera aparición, sólo había que fijarse en las caras de la gente y las risas nerviosas, y creo que al margen de todo lo demás no hay que subestimar algo que puede provocar ese tipo de emociones. Su actuación me pareció muy satisfactoria, aunque es verdad que sale de ningún sitio y no tiene absolutamente ninguna repercusión en los hechos de la película. Sin embargo, si soy sincero creo que eso es más culpa nuestra que suya. Todo el que haya leído el cómic no se imaginará una Civil War sin Spiderman (aunque allí su papel fuese capital) y el público en general lleva esperando que aparezca desde que se anunció que Marvel recuperaba la licencia, así que creo que el hecho de haberlo visto aquí es, ni más ni menos, puro fanservice.

El villano en este caso es Zemo, aunque bien podría haberse llamado de cualquier otra forma. En el cómic original formaba parte de los Thunderbolts, que actuaban momentáneamente bajo las órdenes de Stark para apoyar el Acta de Registro, mientras que aquí el personaje se limita a tratar en apariencia) de encontrar a los otros cinco Soldados de Invierno. Aunque sea el principal motivo del malentendido que se produce (que ya he hablado de cómo se carga la ambiguedad) funciona bastante bien como hilo conductor y su papel como antagonista permite llegar a un final en el conflicto superheroico que de otra manera sería muy difícil de resolver sin desembocar en un final anticlimático. La verdad es que Zemo no es especialmente interesante, pero tampoco molesta ni resulta incoherente, y el que no sea un supervillano al uso se agradece, porque de lo contrario habrían tenido que juntar a los héroes en el clímax para un combate final, y habría resultado decepcionante. El conflicto es entre el Capitán y Iron Man(y sus aliados), Zemo sólo sirve como excusa y no se adueña de la pantalla.
No voy a extenderme en lo técnico, pero creo que es necesario hablar esto. Yo no sé mucho sobre dirección de secuencias de acción(ni de ningún otro tipo, vaya), pero no creo que vaya muy desencaminado si digo que este no sería en absoluto un mal espejo en el que mirarse para cualquiera que pretenda dedicarse a ello. Las persecuciones son frenéticas, las coreografías fluidas y espectaculares y las peleas son directamente impresionantes. Pero la cuestión ya no es sólo que estén bien hechas (que lo están), sino que están bien medidas. Seamos claros: esto es una película de superhéroes, y en una película de superhéroes tiene que haber peleas, pero si enfocas toda la cinta a la espectacularidad barata al final perderás de vista las cuestiones más importantes. En el otro post hablé de cómo creía que El niño y la bestia pecaba de excesiva pirotecnia en su tramo final. Pues bien, eso aquí no pasa. Si los combates se comen la película es porque están excepcionalmente bien dirigidos y es imposible que te los quites de la cabeza, no porque hayan tomado el protagonismo en pos de la acción vacía. Los diálogos que se intercambian entre puñetazo y puñetazo son inteligentes y ágiles, el objetivo del combate no se pierde de vista y la claridad de la secuencia no se diluye entre un amasijo de explosiones y huesos rotos: siempre sabes por qué pelean, hacia dónde van y qué busca cada uno en ese enfrentamiento.
En definitiva. Como ya he dicho, me parece la mejor película que ha hecho Marvel hasta el día de hoy. Es la más compleja,(con todo) la más ambigua, la más inteligente y sobre todo la más madura- Y no hablo de esa madurez ni esa seriedad que decía antes, en la que el ambiente es muy oscuro y los personajes muy aburridos y muy atormentados. Los personajes son interesantes, el ritmo es ágil y la acción es frenética. No voy a decir que no tenga problemas (algunos ya los he comentado) ni que sea una película imprescindible para cualquier cinéfilo porque estaría faltando a la verdad, pero creo que es una de las mejores cintas del género, que les gustará incluso a aquellos a los que no les interesan los superhéroes.
Por mi parte, ahora Marvel entra en una fase en la que personalmente no tengo mucho interés. De Suicide Squad no espero nada y las películas de los X-Men sólo me ofrecen ya un entretenimiento moderado. Todo lo que antes nos interesaba a cuatro frikis ya hace años que está de moda y al principio estaba bien, porque amo el cine y me gustan los superhéroes, pero todo esto ya está empezando a cansar.
Aunque no me importaría si todas las películas fueran como esta.