“Perder peso es bueno, engordar es malo”

¿Cuánto incide el entorno social? No es fácil responder esta pregunta. Seguramente las causas por las que existen estas enfermedades encuentran su génesis en diferentes puntos de análisis. Por empezar, hay que conceptualizar a la bulimia y la anorexia: Ambas enfermedades datan de tiempos muy antiguos, se sabe que son el producto de varios elementos que incluyen trastornos emocionales y de personalidad, tanto como presiones familiares, un posible desorden o sensibilidad genética o biológica y también el condicionamiento de vivir en una sociedad obsesionada con la delgadez.

La estética es considerada un disparador que afecta negativamente a algunos jóvenes con problemas familiares o de personalidad. La idea de mantener una “buena estética” provoca que en la sociedad la mayoría de los adolescentes tengan un sistema de valores que se basan sólo en el “buen look”. Sin darse cuenta, el querer encajar en el consumismo genera una adicción a la delgadez para mantener un cuerpo socialmente “correcto”, lo que conlleva a algunas personas ser más propensas a enfermedades relacionadas con desordenes alimenticios.

La palabra bulimia tiene sus raíces en el idioma griego, significa “hambre de buey” y por lo general aparece entre los 18 y 28 años de edad. Al igual que en la anorexia, el 95% de los que sufren este mal son mujeres.

Hay varios informes que demuestran que este tipo de enfermedad existe desde el siglo XIX, en donde ya varios jóvenes se provocaban el vómito después de comer excesivamente. En el año 1940 este comportamiento se consideró un síndrome y recién en 1980 la Sociedad Americana de Psiquiatría incorporó a la bulimia en el manual de psiquiatría como una enfermedad que difiere de la anorexia.

La bulimia nerviosa se caracteriza por atracones reiterativos provocados por ingerir alimento en un corto plazo de tiempo en una cantidad mayor de lo habitual y por la pérdida de control sobre la ingesta de los mismos. Quienes sufren este trastorno demuestran que sus conductas son influidas por la sociedad y su autoestima con respecto a la estética de su físico es muy baja.

La anorexia es una enfermedad mental que consiste en una pérdida voluntaria de peso por un deseo patológico de adelgazar y un intenso temor a la obesidad. La pérdida de peso es conseguida por la persona enferma mediante la reducción de la alimentación, especialmente de aquellos que contienen más calorías, el ejercicio físico excesivo, la utilización de medicamentos reductores del apetito como las anfetaminas, y muchas veces la provocación de vómitos.

En quienes padecen de anorexia se produce una desnutrición progresiva a la que se le suman trastornos físicos y mentales que pueden conducirlos a la muerte. Presenta características muy propias como el rechazo a mantener el peso normal de acuerdo a la edad y a la altura del individuo, la adopción de distintas dietas, tener como objetivo únicamente la delgadez, actividad física intensa, miedo a ganar peso, distorsión de la imagen del cuerpo.