Soy Kokoro. Escribo y no te olvido

I write so I won’t forget. Kokoro, your cat.

Hace meses que no nos vemos y nadie me contó que pasó. Recuerdo que te despediste de mi ese día, pero yo estaba muy cómodo acostado sobre tu pecho, pensando en mi siesta y en lo llenito que estaba después de ese jugoso almuerzo. Todavía me lamo los bigotes.

¡Miau tengo hambre, Miau!

Pasaron muchas siestas, comidas, moscas, silencios y tú no volvías, así que investigué con mis vecinos y después de muchos gati-mensajes supe que podía buscarte en una cosa que se llama Miaunternet. No sabía de que me hablaban, así que me apunté a unas clases a distancia (de balcón a balcón) hasta que entendí lo que era y no era; y supe entonces que yo tenía algo mejor para rastrear tu olor: ¡mis bigotes!

El primer día que me concentré me llegaron señales que se camuflaban con el olor a sal y a mar. Comencé a buscarte por el Pacífico pero mis amigos de Gativentura me dijeron que no estabas allí; luego subí al Caribe, encontré unos cabellos tuyos por unas calles antiguas y angostas, pregunté y me respondieron: “ah sí, ella estuvo por aquí pero hace rato, y ajá, no creo que vuelva porque ajá”. Sí hablan raro estos felinos por acá.

Solo me quedaba el Atlántico así que incliné mi cabeza hacia él durante toda una noche hasta que te pillé.

Me llevó tiempo encontrarte ¿eh? pero lo logré.

Pd. Todavía guardo el dibujo que me hiciste.

Kokoro, tu gato.