Rompiendo pequeños esquemas

Hace 5 minutos tuve una discusión con mi viejo... Él cree que las guerras son “buenas" y que los humanos son una plaga que debe ser erradicada. Él cree que mi pensamiento es de adolescente por decir que ninguna guerra es buena y lo justifica preguntándome qué haría si mi familia muriera en una guerra, acaso yo no le desearía lo peor a ese país atacante? El mundo esta lleno de odio, y parece ser que el único pensamiento correcto es ese y que tenemos que comportarnos como hijos de puta… Cuánto odio. Cuánta intolerancia... A veces me pregunto si nací en la sociedad equivocada, en el mundo equivocado, en el tiempo equivocado. De qué me sirve llenar mi cabeza con todos esos textos utópicos universitarios? Textos que plantean la igualdad, la aceptación de la diversidad cultural, la paz, la tolerancia, cuando el mundo nunca llegará a eso. No mientras exista más gente con el pensamiento retrógrado de mi padre. Esa gente que piensa “el mundo fue así y siempre será así” y siguen reproduciendo ese modelo de pensamiento.

Otro caso relacionado con el mismo tema, quizás no tan extremo: Tengo dos compañeras en la facultad a la que concurro, ambas me caen bien, me llevo bien con ellas. Sin embargo son el tipo de personas de las que siempre busqué escapar; detestan y hablan mal de todo el mundo, se llevan el mundo por delante y el 30% — 40% de nuestras charlas son “La narigona esa se hace la linda y conduce un 147, y el novio es horrible encima”. “Mira la gorda esa! Cómo se puede vestir así? Qué desagradable!” Mientras, yo preguntando quién es? Es mi típica pregunta. Y ese tipo de gente, observa a las personas a su alrededor, buscando discriminar, buscando a quién más pueden odiar. Algo irónico?: Una charla así surgió saliendo de nuestra clase de Antropología.

Es solo una breve auto reflexión y que quizás, en el mejor de los casos, también repercuta en la conciencia de alguien más y moleste un poquito, unos segundos; segundos dónde la persona se cuestione sus concepciones, sus esquemas, su filosofía de vida. El mundo está mal, en muchos aspectos, y tenemos 2 salidas:

Opción número 1: Hacer oídos sordos. Seguir al montón, ya que son cosas que no afectan en tu vida. Ya tenés suficientes problemas en tu vida como para preocuparte por algo tan banal, tan fuera de tu alcance ¿Verdad? Después de todo, las cosas son así desde hace décadas y usted no puede cambiar nada.

Opción número 2: Aceptar que todos, sí, TODOS los problemas en el mundo, tienen que ver con nosotros. A nosotros nos incumbe. A nosotros habitantes de nuestro mundo, nuestro hogar. Y este hogar no distingue ni discrimina si sos blanco, negro, indigena, descendiente europeo, empresario de una multinacional o vagabundo. El problema de todos es TU problema también. Y si no haces nada para cambiarlo, si no te cuestionas tu forma de ver al mundo, entonces no hay derecho de quejarte que el mundo esta jodido.


Ojo por ojo, y el mundo quedara ciego.