Pedir una hipoteca, ¿ahora es el momento?
Los bajos tipos de interés, la elevada competencia entre entidades financieras por hacerse con el cliente, las atractivas condiciones de los nuevos préstamos hipotecarios o los bajos precios del mercado inmobiliario forman los ingredientes perfectos para que una persona pueda pensar en solicitar una hipoteca en este mismo momento. En estas circunstancias, son muchos los que se plantean si es el momento óptimo para pedir una hipoteca o, por el contrario, si debemos seguir esperando.
Si obviamos el efecto que tiene la evolución del precio del mercado inmobiliario, ya que éste depende de la zona en la que estemos planteando comprar una vivienda y de sus condiciones de habitabilidad, lo cierto es que nunca habíamos visto unas mejores condiciones para solicitar una hipoteca. Puedes consultar algunas de las mejores en este ranking de hipotecas. Con un Euribor en mínimos históricos y unos diferenciales cada vez más bajos, se han llegado a dar casos de personas a las que la entidad bancaria, incluso, ha pagado a sus clientes.

Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que una hipoteca es un contrato vinculante entre el banco y nosotros en virtud del cual quedamos obligados al pago de las cuotas mensuales, las comisiones establecidas y otros seguros vinculantes en función de las condiciones pactadas, a lo largo de un periodo de tiempo más o menos extenso pero que, en cualquier caso, nos va a acompañar durante buena parte de nuestra vida.
Por esta razón, es importante tener en cuenta lo que nos deparará el futuro. Si pensamos que las condiciones actuales se van a mantener durante todo el plazo de amortización de la hipoteca, estamos muy equivocados, de modo que lo que firmemos ahora puede tener repercusiones en el futuro.
Las entidades financieras siguen en proceso de reestructuración y las que no consigan captar los suficientes clientes para cuadrar sus cuentas serán absorvidas por las más grandes u obligadas a fusinarse con otras, por ello la competencia es encarnizada, ofreciendo cada vez mejores condiciones para sus clientes.
Hipoteca a tipo variable
Teniendo en cuenta el mínimo histórico del Euribor, resulta evidente que nunca vamos a poder contratar un préstamo hipotecario en mejores condiciones, por lo que una hipoteca a tipo variable puede ser una perita en dulce. Sin embargo, dado que se trata de un préstamo a muy largo plazo, nadie puede predecir con exactitud cuál será el nivel que tendrá el Euribor dentro de 10, 20 o 30 años pero, en cualquier caso, seguro que será mayor que el nivel actual.
Por este motivo, si el Euribor aumenta (y es previsible que, con el tiempo, lo haga), nuestra cuota mensual también aumentará, de modo que una baja hipoteca hoy supondrá una cuota más elevada el día de mañana. Por lo tanto, al igual que una persona que firmase una hipoteca a tipo variable hace unos años se está beneficiando en la actualidad de una reducción en su cuota mensual, firmar una hipoteca hoy implicará una mayor cuota mensual en el futuro, que será tanto mayor cuanto mayor sea el Euribor pero que puede suponer pagar 100 o 200 euros más en próximas cuotas.
Hipotecas a tipo fijo
Una hipoteca a tipo fijo, en cambio, supone tener que pagar más hoy por nuestra hipoteca que por una hipoteca a tipo variable, aunque es posible que menos que mañana, en función de la evolución de los tipos de interés futuros. Si, por ejemplo, firmamos una hipoteca con un tipo fijo del 3% y el Euribor no supera en ningún caso el nivel del 2%, posiblemente estemos perdiendo una buena oportunidad de ahorrar en nuestra cuota mensual.
Lo que sí es cierto es que las hipotecas a tipo fijo vuelven a estar de moda por la posibilidad que ofrecen de poder planificar los pagos mensuales durante todo el plazo de amortización. En todo momento sabremos cuánto pagaremos y podremos preparar un presupuesto con toda esta información.
Si quieres calcular la cuota que se te quedará según el importe, el tipo de interés y el plazo que desees, en este video podrás ver un tutorial para hacerlo rápidamente en Excel:
Entonces, ¿qué hago?
Pero entonces, ¿es buen o mal momento para solicitar una hipoteca? Si nos fiamos de la evolución futura de los tipos de interés, nunca contrataríamos ningún préstamo puesto que ni el mejor de los analistas podrá prever lo que ocurrirá dentro de siquiera cinco años. En cualquier caso, es importante realizar una previsión sobre ingresos y gastos futuros y revisar las condiciones del préstamo y comparar la TAE entre ellos para comprobar cuál es el préstamo que mejor se adapta a nuestras necesidades.