Que me van hablar de amor

Está mal, pero lo tengo que decir. Yo me preparé como periodista para contar hazañas de mi equipo. Y lo primero que conté, fue un descenso.

Hoy es el último partido en la B Metropolitana después de 26 años. Y acá estoy, desayunando con angustia de no saber lo que va a pasar, si volveremos rápido a la categoría, si tal vez nos tendremos que acostumbrar y que la Primera C sea nuestra categoría por años. No quiero ni pensarlo. Desde aquel triste 4 de Junio que sueño todas las noches con volver, ver a mi equipo festejando el ascenso a la B Metro, tener nuevos ídolos, que Armenio le de a su gente la esperanza que ningún político le dio al país.

Lo cierto es que, atrás quedarán las tardes de B Metropolitana. Con canchas de equipos grandes, como nosotros, a la que tan acostumbrados estabamos a ir. Habrá que recorrer nuevas canchas, y con rivales conocidos. Porque, obviamente no nos hagamos los desentendidos, ya hemos jugado con muchos de esos equipos, y hasta hemos ido a varias canchas.

Ah. El descenso de Armenio conmovió a propios y extraños en el mundo del ascenso. Como también conmovió el ascenso de Excursionistas a la B Metropolitana…

Ojalá que esta historia, tenga final feliz.

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