Puta vida.

Otra vez me atacó el #hambreEterna, tuve que devorarme una bolsa de meneitos gigante para satisfacer mi necesidad, me la comi como tal cavernícola brincando sobre una piedra celebrando.

Lo mejor fue que me la comi después de ver varios videos de deportes que me tenían emocionadísimo por ir a entrenar, ahora solo puedo pensar en que si corro puedo eructar salchichón.