Palomeo y Julieta

Un día occidente descubrió un juego japonés llamado Hatoful Boyfriend. Llamaba la atención porque podías ligar con pájaros, así que Internet se llenó de posts enseñando el juego con comentarios como “Un juego de seducir palomos, ya se nos está yendo de las manos” y el juego pasó a ser meme. No obstante, hubo quienes le dieron una oportunidad y se encontraron con algo que les gustó mucho, algo debía tener para que abrieran incluso una tienda oficial de merchandising. Tras tenerlo durante bastante tiempo, pero sin llegar a jugarlo, decidí darle una oportunidad buscando algo corto y de leer antes de meterme en el pozo de horas de Persona 5 y, bueno, me uno al club de los pájaros.

El juego pasa en un mundo en el que los pájaros parecen ser la especie dominante, han desarrollado su inteligencia y viven en las ciudades, con cosas como vehículos y escuelas propias. Por contra, la humanidad parece estar ahora en un segundo plano, viviendo fuera de las ciudades, por ejemplo la protagonista duerme en una cueva, y deben dedicarse a la caza y recolección para poder sobrevivir. Por motivos desconocidos, la protagonista es invitada a asistir como alumna a uno de los colegios exclusivamente para pájaros con mejor reputación: St. Pigeonation,que además es masculino, por lo que somos la única chica de la escuela, y así empieza Hatoful Boyfriend.

Todo esto sirve de para plantearnos un otome en el que los pretendientes son pájaros (palomas, tórtolas, periquitos…) que encajan, más o menos, en estereotipos japoneses de personajes, por lo que podemos relacionarnos con aves que son el amigo de la infancia, el aristócrata, el deportista, el profesor o el doctor misterioso. No obstante, el juego siempre tiene preparada alguna sorpresa y la trama del personaje no suele llevar a los lugares que esperas, siempre hay algún giro. Por otro lado, pese a que el ser pájaros sea un concepto central para el juego, tal vez no guste por lo que ofrece también la opción de cambiar las fotos de palomos por diseños humanizados. Aunque el juego pierda parte del carisma jugando con retratos humanos, la verdad es que los diseños funcionan bien y son una buena combinación del estereotipo al que pertenecen y el plumaje del pájaro en cuestión.

Paloma Urban Fashion

A primera vista es un juego simple, que podría funcionar como “Tu primer otome”, fue mi caso, para hacerte una idea de lo que puede ofrecerte el género haciendo un repaso de todos los eventos tópicos de la ambientación de instituto japonés. Por tanto, en cada partida va a haber una serie de decisiones que acaben llevando a un desarrollo u otro de la trama y conocer más a alguno de los pájaros. Si tenemos en cuenta que cada ruta puede hacerse en una hora, menos si saltamos texto que hemos leido, el juego te permite hacerte a la idea de cómo es la experiencia de repetir varias veces un otome para ver diferentes rutas pero de forma muy condensada. Ya que es una experiencia muy resumida, se apoya en los personajes basados en estereotipos y un esqueleto de historia compuesto de eventos clásicos de instituto japonés (que pueden verse en cualquier cosa con esa ambientación, como el festival cultural, el de deportes, el de verano, “San Valentín” o la excursión) para facilitar la digestión y no tener que detallar el contexto.

Realmente, aunque puede servir como introducción al género al mismo tiempo funciona como parodia de éste. Pese a que pueda haber alguna historia más normal que otras, ya partimos de la idea de ser una humana rodeada de pájaros que hablan y, además, acaba introduciendo conspiraciones políticas, espías y demonios. Así que realmente cualquier cosa es posible en este juego y mejor, me llevé unas cuantas sorpresas de hacia dónde giraba la ruta de cada pájaro y son divertidas de leer durante lo poco que duran. Tal vez esa sea su mayor virtud: son historias cortas que se leen en un periquete y entretienen. Te dejan con ganas de verlas más desarrolladas, pero lo compensa con variedad de estilos.

Y si ya me parecía una lectura entretenida que iba a recomendar, una vez vi la ruta extra es todavía mejor. Este itinerario se desbloquea una vez se han sacado todos los finales y cambia bastante el tono, pasando a ser una trama más seria. Se dedica a recoger los detallitos que ha ido sembrando el juego durante las otras rutas, cosas que quedaban como misterios o parecían bromas, para elaborar toda una trama con ellos que además explica la historia del mundo y la justificación de que exista esta escuela de palomas a la que acude una humana. Hay veces que la ruta me recordó bastante a Danganronpa por detalles e ideas, lo cual siempre está bien, pero no quiero decir mucho más de ella para no fastidiar sorpresas, aunque tratar de dar justificaciones serias a todo lo que pasa en el juego realmente lo hace más divertido.

Combo de chistes malos. Maravilloso.

Mención especial a la persona que haya traducido la versión española, intenté mirar los créditos pero no vi su nombre en ningún lugar. El juego está lleno de juegos de palabras de pájaros como “voy en un periquete” o “mira a los tortolitos” y cosas como la captura de arriba que hacen del juego algo todavía mejor.

Resumiendo, Hatoful Boyfriend no es moco de pavo, es una lectura corta y divertida. Si os pica la curiosidad, suele estar bastante rebajado tanto en ordenador como en la tienda de Playstation.