Carmen II

Asesoré a un viejo amigo para realizar una pequeña pero valiosa investigación de corte periodístico. Tras las “charlas técnicas”, platicamos sobre lo inevitable: la investigación del equipo de Aristegui sobre el plagio del tristemente célebre Peña. Surgieron varias preguntas, puntos y respuestas, tal vez ajenas al periodismo pero que son reveladoras. Acá una breve reseña de nuestras conclusiones:

1. ¿El periodismo deja de ser periodismo cuando está movido por rencores?

Históricamente, muchas investigaciones serias — y también campañas mediáticas ramplonas disfrazadas de periodismo — han sido fundadas en odios y venganzas. Lo importante en todo trabajo periodístico es la aportación a la sociedad, al conocimiento.

2. En el plano técnico y profesional: ¿fue o no periodismo la investigación del equipo de Aristegui?

En el plano social, no importa mucho si fue o no periodismo: aportó algo hasta ahora desconocido, aunque había muchos rumores previos. En lo técnico y profesional queda a deber tomando en cuenta la jerarquía y prestigio que logró con «La casa blanca».

3. Con esto, ¿corroboramos que en nuestro periodismo funciona más el morbo que el mismo periodismo?

La forma en que Aristegui anuncia horas antes la revelación de una faceta desconocida de Peña, mencionando a Loret, López Dóriga, Denisse, y hasta al difunto Fuentes — que en su momento también fue acusado de plagio — es digna de un previo al programa de escándalos y golpes.

4. ¿Quién ganó o quién perdió con la investigación de Aristegui?

A) Ganaron las páginas y redes sociales de Aristegui. Al momento no existe — o no sabemos de — un registro del número de visitas ni cuánto significaría en dinero o influencia la presentación de la investigación.

B) Peña pues no perdió ni ganó; sigue siendo un asesino y principalmente un asno.

C) No es tan difícil determinar si perdió la forma de hacer periodismo en México. El aporte de la investigación — tanto social como técnico y profesional — aunque importante es ínfimo y efímero.

5. «Google es lo más cercano a Dios», mencionó un profesor de la FES Acatlán en alguna de las clases que recientemente tuvimos el placer de tomar juntos en un diplomado sobre investigación. Y he aquí la razón: Si alguien con el mínimo conocimiento de investigación o técnica periodística, se encuentra con la tesis de un presidente y la guglea, podría toparse con un plagio hasta más grande que el del mismo Peña. Si a eso le agrega un poquito de presentación y una chispa de escándalo y rencilla, tenemos la combinación perfecta de la nueva era de la información. «Si Google es Dios, Dios es un investigador que muy pocas veces falla», agregó en aquella oportunidad el profesor.

6. ¿Esta investigación tendrá más repercusiones que la investigación de «La casa blanca»?

No, porque en este caso sólo se afectaron las imágenes de una universidad, algunos sinodales, uno o dos asesores de tesis; nadie que digamos tenga un poder económico o de influencia suficientes. La imagen de Peña sigue en su tono: llena de sangre, corrupción e ignorancia, como desde hace años parece orgulloso de conservar. La investigación de «La casa blanca» tuvo un impacto más fuerte porque no sólo tocó a los políticos y a la familia presidencial: tocó a grandes influyentes que están detrás. Y pues ya todos sabemos la historia posterior.

7. ¿Esta investigación significa un parteaguas en la historia del periodismo?

No. Para algunos tan sólo es la continuación de un pleito. Para otros, es el regreso de la periodista más poderosa del país. Y para la mayoría no va a pasar nada y de nada sirvió. Lo cierto es que queda muy claro, por terrible que parezca, que el periodismo bien hecho y que sabe golpear con argumentos y bases firmes, siempre tiene consecuencias y queda grabado en las memorias. El periodismo nunca se termina; siempre tiene para dónde moverse.

*Contacto: carlosklempay@hotmail.com