La materia gris, el porno colorido y los tristes periodistas.

La materia gris o sustancia gris, no determina la inteligencia ni define la forma de pensar de un ser humano. La materia gris está más relacionada al sistema nervioso que al cerebro y la tenemos en prácticamente todo el sistema nervioso central, en la médula espinal. La materia gris no se encarga de nada en concreto, ya que funciona siempre complementada con otras sustancias como la materia blanca.

Entiéndalo: La materia gris no tiene que ver nada con que usted sea un tarado o un erudito.

¿Por qué le digo esto?

Ah, pues porque muchas personitas, hace unos meses estaban pasmadas en las redes sociales por una nota que, mañosamente, nuestros periodistas titulaban «Mirar pornografía reduce tamaño de materia gris» o «Los hombres que consumen mucho porno tienen menos materia gris». ¿Y cuáles eran sus sabias conclusiones de esas personitas en las redes? Pues que somos idiotas o retrasados mentales los que alguna vez hemos visto pornografía.

Y no es novedad.

Popularmente, el concepto de materia gris se asocia con las habilidades intelectuales de las personas. Cuando decimos «Te falta materia gris» o «No te carbura la materia gris», estamos usando un eufemismo erróneo de idiota, tonto, tarado, retrasado mental. Imbécil.

Ahora: ¿Usted sabía que según un estudio del investigador Ryota Kanai, neurocientífico del University College de Londres, las personas distraídas tienen más materia gris? ¿O que según la Universidad de Montreal todos los hombres mayores de 20 años al menos han visto parte de una película porno en su vida sin que esto genere violencia hacia las mujeres?

Pero seamos más claros: Los estudios dicen y dicen, pero ahí se quedan la mayoría. O el periodista se las arregla para hacerlo atractivo y escandalizar. Incluso, la nota periodística que refiere a la materia gris y la pornografía señala:

Según un estudio alemán publicado en Estados Unidos, los hombres que pasan mucho tiempo mirando pornografía en internet parecen tener menos materia gris en ciertas partes del cerebro y registran una reducción de su actividad cerebral”.

La reducción en la actividad cerebral no significa que uno se vuelva idiota, sino que uno puede entrar en estado de relajación. Incluso, la Universidad de Stanford ha publicado estudios — más estudios — donde demuestra que la actividad cerebral puede controlarse para lograr disminuir las tensiones o el dolor de alguna parte del cuerpo o enfermedad.

La nota continúa:

Los científicos, sin embargo, no pudieron establecer si ese visionado de contenido sexual explícito es el que causa directamente una menor capacidad cerebral, por lo que ampliarán su investigación”.

¿Entonces?

Obviamente, con este texto no trato de defender a la pornografía porque sé que en ella hay un gran problema de prostitución y trata de personas a nivel internacional que va contra mis ideales feministas y en pro de los derechos de los niños y homosexuales.

Deidad del porno, Asa Akira.

Pero debo reconocer que sí la he consumido y que incluso, tengo una actriz porno favorita: Asa Akira. Y no por eso soy un inconsciente, carente de inteligencia, bla bla bla. Al menos, puedo coordinar una oración.

Así, le puedo decir que lo que me orilló a escribir esta notita son varios factores:

1. Esa gente que se sube al caballito de palo de un falso feminismo y señala sin saber siquiera qué quiere señalar. Y que siguen creyendo que el feminismo se trata de arremeter a lo pendejo y con lo que sea contra los hombres.

2. Los periodistas mañosos que no tienen la decencia ni la ética profesional para darle al menos otra redacción o enfoque a una nota que se han robado.

3. Hacer entender que los estudios divulgados a diario en los medios de comunicación como dicen una cosa dicen otra, pero al final no son ni la mitad de una verdad para ayudar a la humanidad.

La pornografía tiene más lados malos que buenos, pero si usted, damita o caballerito, nunca ha visto una escena porno o ha despertado un bajo instinto o fantasía con alguna foto de un hombre o mujer, hágame el favor de tirarme una piedra derechito a la cabeza.

Por favor.

Contacto: carlosklempay@hotmail.com