No bastó. (Parte III)
Una relación no es sobre una sola persona, una relación es para compartir.
Poco a poco la falta de comunicación y los malos entendidos fracturaron la relación.
Llego a haber momentos en los que realmente estaba enojada contigo, me enteraba de cosas que te molestaba que yo hiciera porque se lo decías a otras personas, llegabas a contarles a otros sobre momentos que malinterpretabas , o tal vez esa fui yo, y estas me contaban.
“A ella no le gusta que tú hagas eso”.
“La pones celosa si haces […]”
Sentía que eran cosas que se solucionan si hablas con la persona en cuestión, cosa que hice, cosa que no sirvió para desesperar más.
Hablamos uno, dos, tres veces e incluso un par mas, pero no llegamos a nada. El único resultado era yo lastimándote, tú llorando, ningún acuerdo.
Ambas sabíamos que había un problema en nuestra relación, le dimos un nombre : Falta de comunicación.
Propuse una idea, debo de admitir que en su momento pareció perfecta, cada vez que sintieras que querías decirme algo, pero simplemente las palabras no salían de tu boca, solo tenias que escribirlo todo, no importaría que tan desordenadas estuvieran las ideas, ese era el punto, con eso podríamos trabajar. Pero nunca llego ni una de esas cartas.
Te incite a que también dirás ideas sobre como solucionar todo, pero ni una palabra salia de tus labios.
“Pienso muchas cosas, pero simplemente no puedo decirlas.”
Esa era tu excusa. No servia de nada si tengo que admitirlo.
De pronto empece a huir de ti. Me desesperaban los momentos de asfixiante silencio, de mis intentos de conversación y tus respuestas monosilábicas.
Llegue a un punto en el que logre identificar ese tono de voz que sueles utilizar cuando te excusas, cunado excusas a los demás, cuando te echas la culpa, cuando te menosprecias o te haces menos. Lo odie. Cada vez que escuchaba ese tono de voz, ese que no logre reconocer hasta que los problemas nos atacaron, me irritaba.
Tengo que admitirlo, no podía guardarme todo esto dentro. Tenía que hablar, tenia que saber que no estaba equivocada al sentirme así. Lo hice solo para darme cuenta de que la mayoría decía que no había futuro , aunque ellos lo decían con mayor tacto.
Lo empece a considerar. Me estaba desgastando. Odio el haber pensado así, pero primero que nada tengo que ver por mi bienestar, o algo así me han dicho, me puse a considerar las cosas.
Hice una lista de pros y contras , mental, y me di cuenta de que pasaba mas tiempo huyendo de ti, mas tiempo haciendo excusas para no estar o hablar contigo, pasaba mas tiempo preocupada, con un nudo en el estomago que feliz. Eso no era una relación.