Osvaldo Miguel

Quiero hablar de una de las personas que me acompañan desde que nací.

Se llama Osvaldo y hoy hace 56 años aterrizó en este mundo. A sus tres años su padre murió con dolor envuelto en una última dosis de morfina por un cáncer , su ausencia marcaría su vida ( y la mía) para siempre. Su madre se aferro a ese ser, era lo único masculino que le quedaba de su amor. Creció jugando en la cortada, al futbol, a las escondidas, las carreras, las bolitas y todo lo que un pequeño porteño de Barracas podia hacer en 1964.

En el barrio y sus bailes se enamoro de su compañera, tenia estilo, buena onda y facha (obvio). Vienen noviando desde los 15 hasta hoy... Averiguó cual era el trabajo del futuro y saco pasaje de ida para “ analista de sistemas”. Un largo viaje, de alegrías y cansancio. Recuerdo las noches que salía corriendo a arreglar a algún sistema caído o a ese gran aparato gris con pantalla al lado de su cama.

Es un ser alegre, entusiasta, compasivo, agradecido, cariñoso, un amigo que un* elegiría. Sus apodos son todos agradables y quienes lo conocen le tienen cariño y afecto.

Lo único realmente malo es que lleva el peor título del sistema patriarcal. Ese que me recuerda siglos de opresión. Muchas contradicciones a lo largo de mi vida…cómo puedo amar a un hombre que representa la opresión que vivo como mujer? es injusto que sea un buen hombre? sería mas fácil si fuera un padre horrible? debo sentirme privilegiada y agradecer que me haya tratado con amor?

La verdad es que si. Osvaldo es un hombre , pero uno amable, respetuoso, solidario, alegre, empático aunque a veces exageradamente preocupón.

Una familia melodramática que transmite a sus hij*s que lo peor siempre está por pasar hace mella en cualquiera y teniendo en cuenta que las mujeres somos asesinadas todos los días, lo entiendo.

Veo a ese joven que encontró su amor y planeo su libertad. El que se organizó con sus compañeros para evitar despidos. El que me enseño a andar en bicicleta, jugar en la plaza, llevaba a hacer gimnasia deportiva y regalaba chicles amarillos de los simpsons.

Tengo un capricho preferido: cuando nos ibamos de la playa me gustaba tener los pies super limpios por lo tanto le pedía upa hasta el asfalto. “Mandona” me decían…y él con total inocencia aportaba a la causa.

Es así, aunque odie profundamente al sistema capitalista y patriarcal, te amo profundamente y te agradezco cada gesto de amor.

En el marco social, en mi marco, en mi contexto historico sos la mejor posibilidad que el universo me regalo.

Simplemente, saludarte y desearte que tus sueños sigan cumpliéndose, que sigas siendo como sos, honesto, cariñoso y de gran corazón. Cada día más valiente para confiar en el amor.

Gracias por todo, por tu amor incondicional, por acompañar mis decisiones y aceptarme como soy ( incluso loca feminista bisexual pro sex nudista viajera y fuma porro).

¡Feliz vuelta al sol taurino!

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