TÚ… HARÁS OBRAS MAYORES!!!

«El Milagro del Hudson»
Por: Carlos Pérez Paz.

El rió Hudson es uno de los más pintorescos de Estados Unidos, corre a través de la ciudad de Nueva York; en cierto punto geográfico separa a Manhattan de la frontera de Nueva Jersey. El Hudson está lleno de historia y patrimonio por lo que se ha ganado el apodo de «Rin Estadounidense».

En enero del 2009 los motores del vuelo 1549 de US Airways dejaron de funcionar porque fueron golpeados por una bandada de aves, provocando que el avión inmediatamente decolara exponiendo la vida de 155 personas.

El capitán del avión, Chesley B. Sullenberger III se comunicó con la torre de control aéreo solicitando autorización para cambiar de ruta y aterrizar de emergencia. La instrucción recibida fue que regresara al aeropuerto La Guardia.

El piloto Sullenberger III tenía que tomar una pronta decisión puesto que el aeropuerto no estaba suficientemente cerca para aterrizar, de manera que la única opción del hábil capitán era un amerizaje sobre el río Hudson.

No obstante, amerizar un avión comercial de fuselaje ancho sobre el agua sin incurrir en pérdidas humanas era imposible. El capitán Sullenberger con cuarenta años de experiencia, estaba plenamente consciente de que no tenía a su favor probabilidades de sobrevivir.

Si embargo, con los dos motores fuera de servicio y ninguna otra opción donde dirigirse, Sullenberger se hizo cargo de la situación de la cual era responsable.

En medio del reclamo general de los pasajeros exigiendo que alguien pusiera orden en el caos, Sullenberger hizo algunos ajustes rápidos, mantuvo la altura del avión para que pudiera apenas sobrevolar el puente George Washinton e hizo lo que pocos pilotos se hubieran atrevido a hacer: amerizó el avión en río. Noventa segundos antes de tocar el agua se dirigió a los desesperados pasajeros diciéndoles con calma: «Prepárense para el impacto».

Lo que sucedió a continuación fue nada menos que un perfecto amerizaje manual. Para que el avión no se hiciera pedazos al impactar contra el agua, tenía que amerizar con exactitud a la velocidad correcta y al nivel correcto. Sullenberger levantó cuidadosamente la nariz del avión, niveló las alas y simultáneamente ajusto la velocidad al golpear el agua, para evitar que el avión se hiciera pedazos. Y lo hizo con un artefacto de metal de ochenta toneladas que chirriaba y se sacudía violentamente.

A medida que el agua helada empezaba a entrar a raudales en el avión los pasajeros y la tripulación corrieron a las salidas de emergencia, mientras el capitán Sullenberger dirigía la evacuación. Una vez que la última persona salió del avión, Sullenberger volvió a pasar dos veces más a lo largo de la nave para estar seguro de que todos habían salido sin ningún percance. Con el agua casi a la mitad del interior, Sullenberger fue la última persona en desembarcarse del vuelo 1549.

Los años que Sullenberger estuvo en puestos de responsabilidad como piloto de la Fuerza Aérea, investigador de accidentes, consultor de seguridad para aerolíneas y gerente de seguridad por lo mencionar de las más de diecinueve mil horas de vuelo cumplidas sin incidentes lo habían preparado dándole las habilidades y la mentalidad necesarias para gobernar bien el mundo de su avión, en lugar de que el avión lo dominara a él.

Como consecuencia, Sullenberger no sólo evitó que sus hijas adolescentes quedarán huérfanas y su mujer viuda, sino que también protegió la vida y el legado de 155 personas, entre las cuales el más joven era un bebé de nueve meses. El gobernador de Nueva York David Paterson llamó a este incidente «El Milagro del Hudson».

Dios usa los dones, talentos y habilidades que te ha otorgado para que cumplas el gran propósito de tu vida. No esperes a ser alguien grande para hacer algo grande.

Tú eres una persona muy valiosa preparada y capacitada para proteger tu vida, la de tu familia y a tu generación. Hay momentos en la vida donde se deben tomar decisiones importantes que afectarán en gran manera a muchas personas que te rodean, tú decides si lo que escoges afectará de manera positiva o negativa a los demás.

Cuando decidimos confiar en Dios y buscar su presencia, como está escrito en su Palabra haremos obras mayores y más grandes de las que podemos imaginar.

Dios está buscando hombres y mujeres que estén dispuestos a creer y obedecer su voz. A través de ti, hoy Dios quiere hacer un maravilloso milagro. ¿Lo crees?.

«Les digo la verdad, todo el que crea en mí hará las mismas obras que yo he hecho y aún mayores, porque voy a estar con el Padre.»
‭‭Juan‬ ‭14:12‬ ‭NTV‬‬

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