Ana Terrón, cartera del cambio
Hola Papá,
A veces nos pasa que son tantas las sensaciones que se agolpan en el pecho, que cuando toca que salgan en forma de palabras, se nos atropellan y chocan en el cielo de la boca. Suerte que existe el lenguaje para ordenar la pasión de las ideas.
“¿Qué te puedo contar que tú no hayas vivido, que no hayas soñado?” y parafraseo esa canción que tanto me recuerda a ti, no solo por el año, que es el tuyo, sino por lo que cuenta.
Siempre tengo presente en mis intervenciones a los y las heroínas de esos avances en derechos sociales que se consiguieron en la Transición, y me toca hondo porque sé que en cada una de esas frases te nombro. Lo hago cuando pienso en quienes tanto dieron porque nuestra generación tuviese una vida mejor. Hoy, la miro y pienso, que nuestra generación pareciera que llega pronto y a la vez tarde. Pronto, porque o nos echan o nos precarizan, aludiendo a la falta de experiencia, con contratos de formación que no tienen nada más detrás. Y tarde, porque pareciera que ese país que con tanto esfuerzo queríais construir desaparece poco a poco, como la Nada avanzaba en “La Historia Interminable”. Pero la Nada en este caso no es intangible; tiene nombres, rostros y un sistema corrupto que amenaza con acabar con tantos derechos conquistados.
Un país aprende de su historia, de la historia que escribe su gente, al igual que cada uno de nosotros y nosotras aprendemos de vuestros sueños y de vuestras certezas. Sucede que las vidas de la gente y el relato de un país se cruzan, éste es tu caso, de ahí me viene la confianza en la ciudadanía.
Estamos en un momento histórico, y aunque nos han quitado mucho, no se trata de una historia de fracaso, todo lo contrario, vamos a hablar de esperanza, de victoria y de certeza.
No me cabe duda de que es más que posible, me lo demuestra la gente. Tanta gente decente y trabajadora que saca este país adelante, personas que de un extremo a otro recuerdan que las cosas se pueden hacer de otra manera y defienden nuestro patrimonio colectivo.
Tenemos la ilusión y el sentido común de nuestra parte. Es hora de que valorando nuestros logros como Pueblo, abramos ventanas para que nuestro país airee viento de cambio y pongamos nuevos cimientos con acuerdos colectivos para que la democracia real, la igualdad, la diversidad, la transparencia y los derechos sociales sean garantías inquebrantables.
Esta es solo una carta, lo más emocionante es que hay miles y muchas más que no se han escrito con letra, pero que se hacen cada día con pequeños y grandes gestos, que revelan que estamos en tiempo de cambio, de porvenir. Muchas luces en medio de este mar, que demuestran que éste es un proyecto común en el que cabe mucha gente y que cada día somos más.
Este 20 de Diciembre vamos a cambiar muchas cosas, vamos a construir un país que sea para todos y todas. Es un orgullo hacerlo contigo.
Ana Terrón
Candidata al Congreso de los Diputados por Granada
