Hello Stranger,

Sueños recurrentes que atormentan o que, al mismo tiempo, llenan de realidades alternas su alma vacía.

Sueño que te encuentro en una casa que no es mía, probablemente nunca he vivido ahí o sí, no lo recuerdo. El color de las paredes es irrelevante, ahí estás tú, me miras. Tus ojos tienen una misión: observarme, no se detienen hasta que se encuentran casi a la misma distancia que los míos. Tus manos también tienen una misión: encontrarme, tocar en lo más profundo del alma vacía. Me besas, me miras, me tocas, me todo.

Tu boca ha encontrado su verdadera vocación. Tu lengua alcanza los puntos más sensibles de mi ser, algo que nadie había logrado. No te detengas nunca, sueño. Mi mente no puede pensar en nada más que sentir, ¿terminaste? Una, dos, tres… seis veces. No pares, sueño.

Bésame, pienso dormida o despierta, no sé. No despiertes. Dame sólo un beso que me alcance hasta morir, se escucha en el sueño. Bésame la boca, los senos, el alma vacía. No me dejes ir, no tan fácil.

Despierta, canta mi alarma. Mi sueño se ha ido contigo. No recuerdo el color de las paredes ni las sensaciones. No te extraño, quiero que existas.

Recuérdame qué se siente.