Juego de tijeras

Desde un pelotero hasta una calesita en el patio trasero, pasando por dos máquinas expendedoras (una de golosinas y otra de muñequitos), carritos movibles en forma de auto y una mesita con juegos de mesa. En la peluquería ‘Josefina’ todo parece diagramado para que los chicos que se van a cortar el pelo allí tengan una tarde de diversión y juegos.

Ubicada en el 2000 de la calle Basavilbaso y a una cuadra de la avenida 9 de Julio de Lanús, en un barrio que se renueva constantemente, esta peluquería parece tener algunos dejos de haberse quedado en el tiempo: los millenials podrían considerarla como algo vintage. No es nada raro, el 25 de agosto pasado cumplió 30 años en el centro de Lanús, provincia de Buenos Aires. Cuando se entra al local automáticamente se entra en un ambiente donde los chicos tienen la posta. Posters de Los Simpson, Mickey Mouse y las princesas de Disney decoran las paredes, así cuando tiene que pedirle a un chico que mire un punto en la pared le dice “Mira a Homero”, por ejemplo. Va a ser raro encontrar la televisión puesta en canales como Telefé, C5N o Crónica. De seguro lo más común sea escuchar los diálogos de Disney Channel y Cartoon Network. Y aunque uno espere encontrar un descontrol en el lugar, es decir la típica imagen del desorden post horas de juegos, Sergio, su dueño, hace que todo marche sobre rieles.

Sergio recuerda sus inicios, cuando tenía 25 años aproximadamente. “Tenía más pelo para ese entonces”, dice entre risas mientras una de las chicas que trabaja ahí le ceba un mate.

Lo que siempre destaca la gente es el profesionalismo con que laburo, y eso me llena: me da ganas de seguir y de crecer más”, Dice Sergio. Su trabajo creció mucho por el boca en boca, entre la gente del barrio que traía a sus hijos y hoy en día esos niños que venían a cortarse el pelo en los inicios traen a sus hijos. “Algo que me sorprende es la cantidad de personas que conocieron la peluquería desde que le cree una cuenta de Facebook, algo por lo que la clientela creció mucho”, añade.

Alrededor de las cinco de la tarde de este martes de agosto la peluquería no está muy llena. Hay sólo una mujer que llevo a su hijo a cortarse el pelo “como lo tiene su primo grande” y le muestra a Sergio una foto del look que quiere el niño: es similar al típico corte de pelo que usan los jugadores de fútbol hoy en día. Se escucha como la máquina va devorándose los mechones de pelo del pequeño y luego un abrir y cerrar de tijeras para emparejar el flequillo da el toque final. “¡Pero que rapidez!” dice la madre cuando Sergio termina. Amaga a irse pero el niño va en dirección contraria y se trepa al pelotero pidiéndole a su madre unos minutos más en el lugar.

¿Esto es lo común? ¿Qué los niños quieran quedarse más tiempo del normal?

Si, totalmente. Con tantas cosas para jugar se les hace difícil la retirada.

Al ver a Sergio cortándole el pelo al niño uno puede notar que tiene cierto feeling con los chicos, así como también paciencia, algo que no todos tienen. “En el medio de un corte me ha pasado que el pibe se levante y se suba al autito que está ahí” dice, señalándolo. “Pero, ¿qué voy a hacer? Si está para eso, para que vengan y se vayan contentos”. Las arrugas de su rostro denotan experiencia en su labor pero a pesar de hacerlo desde hace tiempo podría jurarse que se lo ve motivado y con ganas de seguir. Su expresión parece mostrar cierto entusiasmo cuando habla de lo que es el trabajo para él: un lugar donde es feliz.

¿Qué es lo que te hizo poner una peluquería infantil?

La verdad es que prácticamente no hay en Lanús, y lo sentí como un desafío. Poder cortar el pelo a bebés, a niños, que generalmente son los más complicados; entran a la peluquería llorando. Entonces al venir acá empiezan a ver el corte de pelo como algo más divertido. Encuentran el “ir a la peluquería” como algo más divertido. Y además porque siempre me gustó el trato con niños.

La mujer y su hijo se retiran del local, y el lugar vuelve a tener el silencio inicial. La empleada cambia de canal y pareciera que deben esperar a que no haya chicos para poder hacerlo. Por un largo rato no entra nadie y Sergio cuenta que los días de semana “el movimiento es más tranquilo” pero asegura que el local los sábados tiene tanta demanda, que hasta a veces la espera es tal que los chicos llegan a clavarse un capítulo entero de dibujitos en la tele. Los días así lo que suele hacer es ofrecerle a los adultos que los acompañan un café, un té o alguna otra infusión para hacer más amena la espera y a los chicos el clásico vaso de leche chocolatada con galletitas. Tiene un rincón preparado para eso, una mesita con varias sillas (de un tamaño tal que los pitufos entrarían cómodamente), donde normalmente apoya los juegos de mesa.

Pero no son sólo chicos los que vienen a cortarse el pelo a “Josefina” ya que Sergio se las ingenia para aumentar más y más su cartera de clientes. Abuelas, madres, padres y hasta hermanos acompañan a los chicos los días viernes, que es cuando ofrece el ‘descuento familiar’: termina haciendo un 2x1 y uno de los dos no paga. Lo único que no hace es alisados porque “el formol es muy fuerte y más que nada acá, que hay chicos constantemente” pero sacando eso no tiene objeción alguna: brushing, planchita, raíces, iluminaciones y cuenta también que alguna que otra vez emparejó barbas y cejas.

Sergio está en todos los detalles y a pesar de estar hace tanto tiempo no quiere quedarse atrás y renueva los chiches constantemente; al punto de que ahora agregó a su colección de juegos el reciente spinner, que tan de moda se puso en tan sólo unos meses. Al oírlo parece mentira, pero Sergio y su empleada aseguran que los chicos parecen apartarse del mundo cuando juegan con eso, “no se concentran en otra cosa más que en hacer equilibrio con los dedos”.

Y sí. Podrá ser antigua, podrá haberse quedado en el tiempo y hasta puede ser poco espaciosa. Pero si hay algo que no falta en la peluquería “Josefina” son las ganas de trabajar para que la persona que entra allí se vaya más contenta de lo que vino. Es, definitivamente, un clásico entre la gente de esa zona.

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