Susanita Jiménez

Susana Jiménez, mejor conocida por los vecinos como Susanita, era una eterna apasionada de las charlas. Siempre que se encontraba con alguien no dudaba ni un segundo en desglosar una lista de preguntas que parecían propias de un detective en acción; «¿qué tal va esa migraña?», «¿cómo está don José?», «¿y los niños?», «¿cómo les fue en el viaje a Mazatlán?».

Muchos se preguntaban cómo era que Susanita sabía tantos detalles de su vida inclusive, aseguraban, más que de ella misma, pues bien era conocido por todos el romance que Gabriel su flamante marido, como tanto se ufanaba en decir, tenía desde hace un año con la vecina más joven, pretenciosa e interesada en conseguir patrocinador para su carrera de actriz, Joselyn Gutiérrez.

Así, el día en que tal información llegó a los oídos de Susanita, o a sus ojos, cuando la misma Joselyn decidió subir a diestra y siniestra fotos y pruebas en las redes sociales para que fuera del conocimiento de los hijos de Gabriel y de ese modo llegar al saber de su rival, Joselyn y Gabriel emprendieron una dramática huida en nombre del amor, transformándose Susanita en el tema preferido de aquellos a quienes tanto interrogaba.

Desde entonces, Susanita se convirtió de fiel investigador a un testigo más que dispuesto a dar su versión de los hechos sobre lo que el (ahora) nefasto de Gabriel le había hecho a ella y a sus hijos, y como había sobrevivido de la manera más valiente a semejante traición. Porque las pasiones nunca nos abandonan, aunque nosotros ya no seamos los mismos.

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