
Éramos extraños viviendo en un mundo incómodo y pequeño con muchas personas extrañas que gritan todo el tiempo buscando silenciar sus propios lamentos, éramos dos extraños que se querían de otra forma como no se quiere la gente que quiere de verdad y que no siente maldad en su corazón, de una forma más pobre y básica, éramos dos extraños buscando conocernos pero con cada paso que damos adelante la vida nos arrastraba dos pasos atrás burlándose en nuestras caras.
Éramos dos extraños sin ser extraños entre nosotros por cortos lazos de tiempo, éramos dos extraños en las mañanas cuando ibamos a casa a casarnos con otros extraños pero para pensarnos toda la noche y soñar con nosotros mismos.
Éramos dos extraños decididos a nunca encontrarnos de verdad.
