Para el Mundial 2026, ¿todavía existirá México como país?

Carlos Reyes / @ElTalCarlitos

El sueño de cualquier fanático del futbol es poder ser espectador de una Copa del Mundo. De no ser en suelo propio, prendemos nuestros televisores las 24 horas para poder “vivir” la experiencia. Aunque si se tiene la suerte de ser sede, hay que hacer hasta lo imposible por asistir a un estadio, aunque fuere a ver un partido con poca trascendencia. Es un Mundial, poco importa el juego que se dispute.

Todos pegamos el grito en el cielo y ya queríamos ir a las taquillas cuando desde hace unos meses corrió el rumor de que México presentaría su candidatura para ser la sede del Mundial 2026, situación que se confirmó hace unos días en el Congreso de la FIFA que tuvo lugar en la CDMX. Aunque para esto hay varias claves que deberían desdibujarnos esa hermosa y blanca sonrisa del rostro.

Pensamos que sí hay infraestructura necesaria porque vemos nuevos estadios como el TSM, el BBVA Bancomer o el Chivas, pero la realidad es que la clave es tener 12 inmuebles similares a estos con capacidad de más de 40 mil personas y que cumplan con algunos requisitos indispensables. De igual manera está Ciudad Universitaria, el Cuauhtémoc o el Morelos, que sin duda necesitan renovaciones.

Si de traslados de ciudad a ciudad, ya sea vía terrestre o aérea, de la situación hospitalaria o de una sede para la comitiva de la FIFA, hablamos, parece ser el menor de los problemas, ya que se necesitarían poco más de 60 mil habitaciones y un lugar donde Gianni Infantino y los suyos puedan alojarse durante su estancia. Tan solo la capital cuenta con cerca de 20 mil hoteles de todas las categorías y precios.

Existen cuatro puntos que se pusieron sobre la mesa en la pasada reunión, siendo unos más específicos que otros, pero hay uno que realmente llama la atención para esta posibilidad y es la situación que se vive actualmente en el país con los derechos humanos.

Así reza el punto estipulado por parte de los organismos que rigen el futbol:

Inclusión en la candidatura de los requisitos relativos a los derechos humanos, la sostenibilidad de la competición y la protección medioambiental.

Y es que este no es un tema menor, y tampoco es saña en contra de México, sino que al parecer la FIFA quiere lavarse las manos de todos los problemas que atañen a la organización de la Copa del Mundo de Catar, en donde han perdido la vida decenas de trabajadores, se les tiene en condiciones extremas y bajo muy bajos estándares de calidad en cuanto a normas de trabajo se refiere.

Pero México no está exento de esto, aunque no fuere en un tema de futbol, ya que en los últimos años se han vivido situaciones complejas como la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, un repunte del 19% en el tema de secuestros, desapariciones forzadas y asesinatos contra periodistas, pobreza, además de otros factores que alteran la libertad que tenemos de expresarnos, de libre tránsito y del simple hecho de vivir con tranquilidad.

Simple y sencillamente no estamos listos. Por más que amemos el futbol y queramos ver a Lionel Messi meter goles con Argentina, esto no debe ser de esa forma. Y no, no soy ningún chairo (como se le llama coloquialmente a las personas que salen a marchar o exigen “algo”), solo soy realista. Amo el futbol y me gustaría más que a nadie tener una Mundial a dos pasos de mi hogar, pero no estamos listos para una situación como esta, no como deporte, sino como sociedad.

Para muestra dos enormes y desagradables botones que vivió este fin de semana el futbol mexicano. El primero pudimos verlo en el Clásico de Clásicos. Unos Cuartos de Final entre América y Chivas en el Estadio Azteca, ese portento de lugar que estuvo a punto de verse violentado por un grupo de aficionados rojiblancos que intentaron ingresar al lugar con bengalas y explosivos que pudieron dañar a alguien. Esto gracias al mal llamado “ingenio mexicano”, ya que una mujer fingió un embarazo para dentro de su vientre portar estos artefactos, que lejos de dar vida, la pudieron quitar.

Esto no fue todo. En una final para buscar un lugar en el Ascenso MX entre el Tampico Madero y los Potros de la Universidad Autónoma del Estado de México, los grupos de animación locales no soportaron haber perdido ese boleto y decidieron sobrepasar la seguridad del Estadio Tamaulipas, al prender fuego en las gradas, saltar al campo a buscar pelea y golpear salvajemente a algunas personas en lo que parece ser un palco, todo esto sin que elementos de seguridad privada o del estado hicieran su aparición durante varios minutos.

Podemos engañarnos un poco, nos encanta el futbol, nos gustaría más que a nadie tener un evento de esta magnitud y posiblemente lo soportaría el país en diversos rubros, pero la pregunta que debemos hacernos al pensar en todo esto es, ¿México existirá para el 2026? Dentro de cuatro años se dará el veredicto y seguramente la Femexfut trabajará a marchas forzadas para buscar esta candidatura, pero habría que alistarse primero en otras situaciones y luego pensamos en ver a Chicharito levantar la Copa del Mundo en el Coloso de Santa Úrsula.

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