5 crisis, 5 animes/mangas

“No lloren por mi, ya estoy muerto”.

La crisis paranoica, la crisis autodestructiva, la crisis existencial, la crisis depresiva y la crisis de identidad (algo forzado lo de las crisis ¿No?).

Empezamos por Uzumaki, empezamos por el horror.

No me gusta nada este género, ni en manga, ni animes, ni juegos, ni películas. Pero esta es una excepción bien merecida. Uzumaki es un manga que recomiendo leer a todo aquel que quiera pasar un mal rato durante y después de haberlo terminado, puesto que es una experiencia que permanece un rato contigo y te absorbe dentro de su universo como no muchas pueden alardear.

No existe ninguna adaptación al anime (ni falta que hace), el dibujo pueden decirte que es malo, pero algo muy característico de Junji Ito es esa forma de dibujar tan característica que hace a la gente confundir un dibujo “malo” con uno desagradable. En hacer dibujos desagradables es el mejor, en hacerte sentir molestia, antes de mangaka era dentista y es como demostrar que alguien puede estar predeterminado a atormentar a los mortales.

Uzumaki es bueno, muy bueno en lo suyo porque insta el terror mediante algo que vemos a diario y nos resulta inofensivo, en lugar de coger una bruja o un monstruo, escoge las espirales como instrumento, como vía para canalizar el miedo en nuestra mente tanto entre las páginas del manga como fuera de ellas.

Para continuar con el mal rollo combamos con Aku no hana.

En este caso existe tanto una serie animada como un manga y aunque no pueda hablar por la segunda (porque no existe ni existirá) temporada del anime puedo decir con seguridad que todo lo que esté animado de este manga merece ser visto. La animación se realizó usando técnicas de rotoscopía, razón que llevaría al estudio a no realizar la cotizada temporada.

La razón de que me gustara tanto esta manera de animar tan poco habitual era que le daba a la historia, a la obra completa el aura de deformación, incomodidad, o mejor dicho, inconformidad que sufren los personajes, excelentemente acompañada por los efectos sonoros.

Aunque la gente suele evitar juntar en los tops animes o mangas con la misma aura psicológica depresiva, tomando como ejemplo el resto de recomendaciones. Aku no hana indaga en aspectos de la depresión, tema del que conozco más bien poco tirando a nada como para meterme, pero también enfoca su atención a las acciones “malas”, a las decisiones que toman este tipo de acciones y porque las hemos escogido con conocimiento de ello, habla sobre la maldad en las personas y de cómo cada uno la contempla dentro de sí.

Mientras que Inio Asano, en Oyasumi Punpun, desarrolla el tema desde otro punto de vista.

No posee anime, pero todos tranquilos que no hace falta. Todo sea por contemplar esas obras de arte a tamaño A5.

Punpun se mueve en un estado depresivo, que su mangaka no estudia como si de ese estado emergieran los razonamientos del personaje, sino al revés.

Me explico, Asano habla de la depresión, pero relacionada con una crisis existencial. Es el protagonista que mediante una crisis existencialista llega a este estado, por lo que todo el plano depresivo en el que se mueve gira entorno a su existencia, los motivos de esta y todas las cuestiones sin respuesta que puede llegar afrontar el bueno de Punpun. Incluyendo todas las emociones y sentimientos que surgen de este proceso, cuyo mangaka transmite de forma magistral a través de todas las maneras que tiene a su disposición.

No se puede hablar de protagonistas depresivos sin mencionar Neon Genesis Evangelion.

Pero ya se ha hablado, se habla y se hablará bastante de esta joya. Vean los vídeos de Dayo y/o Quetzal.

Sobretodo Quetzal si quieren comprender muchos y muy grandes elementos importantes relacionados con la filosofía.

Y de la filosofía de NGE saltamos a Serial Experiment Lain.

Esta es otra obra con un contenido filosófico/teológico enorme, ya sea por donde se ubica la persona como una metáfora no tan metáfora del mundo ininteligible.

Y correspondiente con estas nociones gruesas tenemos un anime en el que no debes parpadear porque ya te has perdido, lo siento. El anime son 13 capítulos y los exprime al máximo, no deja un espacio vacío, aunque no confundáis esto con el ritmo. Es compacto y todo es importante, pero no es rápido.

Es un anime complicado y difícil de digerir pero me gustan estas historias que me hacen recalentarme el cerebro.

También toca el tema de la depresión aunque no profundice tanto como los anteriores, esto no es un top depresión, ni una lista para ver las distintas caras del anime/manga, ni los mejores, sino una ojeada a los 5 que más valor tienen para mí.

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