Resumen del libro “el hombre que confundió a su mujer con un sombrero” de Oliver Sacks.

En este libro, se habla sobre varios casos clínicos que tuvo el doctor Sacks, en la primera parte, se habla sobre la agnosia adquirida y desarrollada. En uno de los casos, el paciente padecía agnosia visual, era un músico reconocido que paso a ser profesor de música. Ésta persona no estaba ciega, sino que no percibía las cosas como eran. En una ocasión, cuando salía de otra consulta, agarro a su mujer por la cabeza como si fuera a ponérsela como un sombrero, a su mujer no le impresionó. Sacks asistía a su casa de para poder conocer realmente el problema que presentaba, descubrió que con ayuda de las voces podía reconocer a las personas, o a sus cantantes. Toda su vida estaba basada en la música que ahora era su forma de percibir el mundo. Las canciones eran sus guías para realizar sus actividades, si algo interrumpía esas melodías se quedaba inmovilizado, la música ocupo el lugar de la imagen.

También se habla sobre el síndrome de Korsakov que es la perdida de memoria, un paciente creía aun ser joven, de hecho recordaba todo lo que hacia en esa época. Con ayuda de su hermano, se reintegraron al arte, y ponía a cuidaba el jardín ya que era una forma de mantenerse feliz. En otro caso se habla de la priopercepcion, que se refiere a la orientación que tienes sobre tu cuerpo. Esta paciente sentía que ese cuerpo en el que se encontraba no era real, no era suyo. Para realizar sus actividades diarias tenía que controlarse por la vista. Algo similar que se menciona, es sobre la pérdida de consciencia de una extremidad, que es cuando un paciente no reconoce una parte de él, y piensa que es la de alguien más. Por su parte, las extremidades fantasma, se refiere a que ya no tienes alguna parte de tu cuerpo pero sigues creyendo que ahí está, algunas veces hasta sientes dolor, otras veces cambian de forma, se van y regresan (por instantes no las sientes y por otros si).

También se habla sobre la afasia y agnosia tonal. La afasia es donde la persona no es capaz de entender las palabras, solo captan la expresión de las personas (de esta manera no se le puede mentir). Mientras que la agnosia tonal es todo lo contrario, las personas utilizan las palabras en forma correcta “saben hablar”.

En la segunda parte se habla sobre casos patológicos, déficit o exceso notorios. Se habla sobre el síndrome de Tourette, especialmente el caso de Ray, que era un joven que lo presentaba, tenía tics de extrema violencia. Esto no era del todo “malo” ya que era muy bueno en lo musical y en los deportes, Sacks le recetó tomar Haldol para quitar sus tics, lo cual le resultó totalmente al revés ya que tuvo efectos secundarios. Al pasar esto se le dio un reposo y de nuevo continuó tomándolo, cuando paso cierto tiempo, ya no presento efectos secundarios, ya no tenía tics, y era una persona totalmente nueva, ya que se decía a si mismo como una persona “normal”. También se habla sobre otro paciente con el mismo síndrome, cuando se le decía que replicara imágenes, dibujaba cosas totalmente distintas. Con el suministro de Haldol se pudo controlar, ya no veía cosas, y reproducía las imágenes tal cual se le presentaban (un poco más pequeñas) aunque el decía sentirse no vivo. Otro caso con éste mismo síndrome, una mujer, imitaba a las personas a su alrededor burlándose de ellas, cuando hacía esto explotaba todas las personalidades adquiridas.

En otro caso, se habla de una persona con trastorno de memoria, además de que presenta problemas para identificar gente. Cuando se encontraba con gente, se inquietaba, quería ser el centro de atención, mientras que cuando estaba en un jardín tenía calma y una autonomía propia.

En la tercera parte se habla sobre reminiscencia, percepción alterada, imaginación y sueño. En el caso de la reminiscencia, una mujer escucha todo el tiempo música. Con el tiempo, fue desapareciendo, esto se debía a que tenia gran afecto a su infancia, sus emociones, esos recuerdos tenían cierta tranquilidad en ella. En otro capitulo, una joven con un tumor en el cerebro, se le dan asteroides para que parara el tumor, tenía sueños despierta, panoramas en constante cambio, se imaginaba en su casa, sonreía y se encontraba tranquila. Al cabo de unos días “se encontraba en otro mundo”, ya no se movía, solo tenía una enorme sonrisa.

En un caso un paciente que consumía drogas, un día tuvo un sueño en el que era un perro, un mundo nuevo para él. Cuando despertó presentó esos mismos “síntomas” olía todo, cada cosa presentaba un olor para el, cada persona olía diferente, sabía el estado de animo de alguien solo por su olor, sabía llegar a un lugar por el olor, ahora dibujaba con su pensamiento. Al cabo de tres meses volvió a ser como antes, “normal” y describe que le gustaría de vez en cuando volver a vivir en otro mundo. En el capitulo siguiente, un joven asesino a su novia bajo efectos del PCP, cuando fue interrogado no recordaba nada, y tranquilamente fue ingresado al hospital-cárcel. Mostraba una actitud relajada en toda la instancia, estuvo en un jardín por un largo tiempo, cuidándolo, después se le permitió salir los fines de semana, un día cuando salió tuvo un choque y presentó un daño en los lóbulos temporales, ahora recordaba a detalle el asesinato de su novia. Lo atormentaba ya que en ese momento no estaba consciente. Después de tratársele con medicamentos, de nuevo obtuvo la calma y se dedico al jardín ya que ahí encontraba una tranquilidad, algo que en las personas no encontraba. Respecto a la percepción alterada, Hildegard, una paciente que tenía visiones, no estaba drogada, ni bajo efecto del alcohol, no tenía algún trastorno o síndrome. Veía imágenes, que se cruzaron en su campo visual, estas visiones tenían un significado filosófico en ella.

En la cuarta parte se habla sobre personas por así decirlo “retrasadas”. En un caso se habla de una paciente que tenía movimientos bruscos, no distinguía entre la derecha e izquierda, no sabia vestirse, cuando se equivocaba no lo corregía, y demás cosas. Estaba consciente de sus torpezas, esto era cuando se encontraba en la clínica, fuera de ella, se comportaba como una persona normal, organizaba su mundo de forma que fuera narrativa, le gustaba estar en parques. Estas personas con retraso llegan a relajarse con la música. A ella le gustaba el teatro y el dibujo, ya que eran eficaces para su desarrollo. En otro capítulo se habla de un hombre mayor, que tenía una memoria musical fascinante, además de recordar la biblia, el directorio telefónico. Una persona sabia idiota que con ayuda de la música fue un hombre nuevo, se ponía feliz cuando sabía que cantaría en el Coro de la Iglesia.

En el caso de los gemelos autistas, tenían una memoria implacable para los números. Los números eran su mundo, en especial los números primos, sentían un gran placer al decir o escuchar, además de que era su forma de comunicación entre ellos. Cuando se les preguntaba como es que sabían, solo decían que lo veían. Algo muy importante que se menciona en el libro es que las personas con autismo (no todas obvio) tienen un gran fascinación por los números primos. Pero también hay algunos que disfrutan de hacer dibujos, tienen una buena imaginación y creatividad al realizarlos, su forma de comunicarse con los demás es plasmando en dibujos, pues se auto-expresan, estructuran su mundo con detalles particulares, una mentalidad real solo que de modo distinto.