Spotify, ¿Maleficio para la música?

No cabe duda que servicios de streaming como Spotify y Apple Music han cambiado muchísimo la forma en la que hoy día consumimos el fantástico arte de la música. Este tipo de servicios han otorgado una disponibilidad sin precedentes sobre los catálogos de música de distintas casas discográficas y artistas independientes.
Sin embargo, ¿Podría ser un arma de doble filo? Quizás yo sea el único que opina así, ya que suelo frecuentar aquel grupo humano de la opinión impopular. Ahora, uso Spotify desde que estaba en el proceso de beta cerrada en Europa, específicamente en Suecia (Gracias a los proxy) y a pesar de todas las ventajas del servicio, tener tanta opción puede llegar a ser causa de un atiborramiento, casi como tener un gran banquete de comida frente a ti, en el que puedes comer sin parar lo que quieras, cuando quieras, hasta que eventualmente terminas fastidiado de la comida en sí.
Admito ser un melómano y literalmente puedo dedicar horas a buscar artistas nuevos y géneros nuevos sólo por el hecho de conseguir algo que sea distinto a mis oídos (y placentero, claro), así que probablemente sea culpa mia que haya llegado hasta este punto.
Por el momento he decidido cancelar mi suscripción y eliminar las aplicaciones tanto de mi computadora como de mi teléfono, de ahora en adelante únicamente compraré la música que me gusta y es la que escucharé hasta descubrir música nueva léntamente o vía recomendaciones de conocidos. Posiblemente me es necesario recapitular en los métodos antiguos para reencontrarme con ese amor pasional que tenía a la música… Regresar al streaming sería algo ideal a futuro, cuando pueda superar esto que también está afectando mi habilidad de componer melodías, nada me llena.
No suelo usar este medio demasiado, si gustan comenten (¿Existe esa opción?) sus opiniones o háganlas llegar por Twitter.
