El caucho que une a los campesinos del Caquetá

“Los 25 años los he pasado en procesos con las comunidades, en el fortalecimiento y promoción de desarrollo productivo en la región, en zonas apartadas. En San Vicente del Caguán llevamos 16 años. Con mi esposa, logramos tener un terreno donde cultivamos caucho y unos árboles de cacao”, cuenta Jesús Arsenio Rojas, un huilense que hace 25 llegó al Caquetá y se enamoró del Piedemonte amazónico que ahora es su casa.

Jesús Arsenio Rojas Rivera, tiene 62 años, proviene de una familia campesina de Rivera, en el Huila y estudió Tecnología agropecuaria en la Universidad Sur Colombiana de Neiva. Él y 10 campesinos del Caquetá fundaron hace 20 años la Asociación de Cultivadores y Reforestadores de Caucho del Caquetá -Asoheca-, como una forma de organizarse para hacer producir su tierra y enfrentar juntos los retos de vivir en el Caquetá.

“Llegamos a las zonas de Cartagena del Chairá y Remolinos del Caguán, cuando todavía había apogeo de cultivos ilícitos. Pero nunca nos llamó la atención, simplemente, estábamos concentrados en el trabajo. La gente respeta la decisión de uno en ese sentido”, dice Jesús Arsenio.

Caquetá es uno de los departamentos que más ha sufrido las crueles consecuencias de la violencia en Colombia. Desde finales de la década de los 50 se empezó a convertir en una zona de refugio para la población que huía de la guerra partidista, en su mayoría desplazados y trabajadores sin tierra. Luego, en los años 70 iniciaron los cultivos de coca y surgió el narcotráfico en la región. Hoy con el Acuerdo de Paz, los Caqueteños le apuestan a vivir de su tierra, en tranquilidad.

Desde hace tres años, Jesús Arsenio Rojas y su organización, el Comité de Caucheros de San Vicente, reciben el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD-, a través de Caquetá Resiliente, una iniciativa financiada por la Unión Europea, en el marco de Nuevos Territorios de Paz.

Además del apoyo a la producción sostenible de Caucho, con el acompañamiento de Caquetá Resiliente el Comité ha liderado un proceso de articulación de organizaciones denominado Red Intergremial de San Vicente del Caguán. En torno a la producción agrícola y el desarrollo rural, la Red está generando espacios de encuentro y construyendo confianza entre personas, organizaciones e instituciones.

“con otras organizaciones hermanas nuestras, a través del desarrollo proyectos de forma conjunta, hemos de poder aportar, de poder hacer, de poder contribuir a esa apuesta que tenemos los pobladores que es la construcción del territorio, que es encontrar mejores condiciones de vida”, afirmó Jesús Arsenio.