Un nuevo comienzo
El hecho de que un periodo de tiempo llegue a su fin es algo inevitable, uno puede dejar sin terminar un proyecto, una promesa, un negocio, un plan y esto se queda inconcluso indefinidamente, no así con un periodo de tiempo. Un término que no es dado por fechas u horas, sin importar cuánto deseemos no termine (o lo contrario), llega a su final. Y esto mismo da paso a iniciar otro espacio imaginario en la mente, otro plazo, otro día, otro año, otro periodo, un mundo de posibilidades, un nuevo comienzo. Son en estas brechas de corta transición (entre el final de un periodo y el inicio de otro) donde la mente se torna un poco más creativa, observando lo que se queda atrás y vislumbrando lo que podría venir, una plataforma natural para iniciar algo nuevo, así que como los surfistas…¡A aprovechar la ola!
El día de hoy, inicio un viaje físico y uno virtual compartiendo aquí. El físico, es uno más hacia el océano. Mi trabajo actual es en barcos, en cruceros concretamente, y hoy parto de mi natal Ciudad de México hacia Londres, para embarcar en Southampton e iniciar otro periodo. Trabajar en barcos es siempre, siempre, siempre una aventura: Nunca se torna ordinario, se ven lugares que no conocías y otros que ni siquiera imaginabas tan bellos, descubres el ingenio aplicado en puertos de diferentes países y en ocasiones interactúas con los animales acuáticos o terrestres de la zona. La gente que conoces en cada viaje, los aproximadamente dos mil tripulantes con los que vivirás por meses y los cuatro mil pasajeros que serán distintos cada semana, modelan tu forma de ver el mundo. Y sin duda, si dejas tu corazón abierto, te hacen más compasivo, flexible y tolerante. Por supuesto, se viven experiencias un tanto caóticas que te hacen descubrir tus límites y desarrollar habilidades que no te conocías. En definitiva… ¡Es todo un viaje!
Es éste viaje físico uno de los que quiero compartir. Pero no sólo la emoción, el gusto o la alegría de aquello que impresiona los sentidos sino también lo que he aprendido que cultiva otro tipo de felicidad más serena y más estable. Aquella que surge del interior, que puede ser callada en vez de ruidosa, que puede ser privada y no algo que necesariamente todos noten pero que definitivamente te convierte en una fuente de bienestar sin tener que depender de lo externo (situaciones, personas, objetos u experiencias). La intención también es compartir lo que otras sabias personas me han llevado a conocer, lo que filosofías hermosas me han mostrado y autores que a través de sus palabras han arrojado luz y dado perspectiva donde una se queda corta.
Con ésta intención, es que el proyecto se llama así: Commit to Happiness (Comprométete con la felicidad). Y se inicia simbólicamente con un logo del mismo que he puesto en un portarretratos (con forma de rueda de la fortuna) en el que solía tener fotos de una relación pasada que no funcionó y que me tomó un tiempo digerir. Lo elegí así porque me parece que eso es un lugar común para todos, apreciar profundamente algo (no necesariamente un a persona) y después tener que soltarlo, dejar ir, seguir adelante y comprometerte con nuevos sueños o ideales.
Miré ese portarretratos pensando en cómo nos comprometemos con personas, trabajos, situaciones o placeres y dedicamos nuestros esfuerzos en esa dirección, nuestros pensamientos corren hacia allá, nuestras emociones se intensifican y nos motivan a dar más y nuestra mente encuentra un punto de atención constante…Entonces pensé en aquellas cosas en la vida que me han mantenido a flote y sonriendo. El cómo mantener ese compromiso con esos caminos y formas ha hecho mi vida indudablemente mejor. Y el cómo tener un recordatorio matutino junto a la cama, ayudaría a reforzar esa intención.
Así es como el primer recordatorio se vuelve “Commit with Happiness” pero no con aquella sensación hedónica que se asocia con la palabra felicidad sino con todo lo que hace que tu vida se vuelva más plena, que crezcas en todas tus facetas como ser humano y que te lleven a encontrar más significado en esta vida. Deseo que éste sea un viaje colectivo, disfrutable y de impacto positivo para ti y para mí, en la aventura de lo externo y en el florecimiento de lo interno.
¡Hasta pronto!
