Un año y medio de terapia depués.

Es difícil decir cuando una terapia va a empezar a funcionar. A mi en lo personal hasta después de un año empece a tener cambios notables y fue en parte gracias a que cierta personita tóxica se alejo de mi vida. Si no quizá estariamos casi igual, quien sabe. Es cierto que estaba mejorando poco a poco pero cuando ella se alejo fue que quitarse una piedra de 80 kilos en medio de un mar embravecido.

Aunque habría que destacar que fue difícil, muy difícil en un inicio desacostumbrase a la adicción de ella. Creo que es así con todos los que generan una dependencia hacía alguien, sin embargo miento si digo que solo era eso.

Las malas ideas, traumas, depresiones, etc. son a mi parecer como nudos en la cabeza, que si bien cuando somos niños a menudo no representan gran cosa, con el tiempo se van amontonando hasta que queda un bola que es imposible desenredar por uno mismo.

Ahí es donde entra el Psicologo, Psicoanalista, Psicoterapeuta o el que me haga falta anotar. Solo por favor, nada de libros de Paulo Cohelo o citas baratas de autoayuda. ¿Por qué digo esto? Porque el dolor no se va así de sencillo. El dolor o depresión es como un pozo al que por más que le saques agua no lo vas a secar. Una cita motivacional te va a inspirar 5 minutos, unas horas, a lo mucho un par de días y entonces sin darte cuenta vas a estar de nuevo sentado frente al ordenador o al celular sintiendote incomodo hasta que finalmente reparas en que has caído de nuevo en el ciclo.

Así que al final ¿Cómo me siento ahora? Pues como 100 veces mejor. Un mundo y un poco mas allá de diferencia. Los traumas familiares son cosa ya casi totalmente del pasado, los cuales eran el mayor lastre de mi existencia. Y aunque aún falta mucho -otro mar- ya es uno más calmado, todavía con lluvias y sus relámpagos pero no a la deriva y definitivamente uno navegable.