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Francisca Sfeir : del anonimato a artista chilena

Primera vez en 35 años que Francisca Sfeir no se siente bajo la sombra de tener un padre conocido. Dice que finalmente se siente libre de brillar bajo sus propias habilidades. Arquitecta egresada de la Universidad Católica, actualmente es cantante y actriz.

Francisca cuenta que desde pequeña le apasionaba la música, pero de a poco se fueron durmiendo sus instintos y no se atrevió a dedicarse a esto, por aprensiones familiares y sociales que existen en torno a estudiar una profesión poco convencional. Sus padres le decían que es un rubro inestable y muy sacrificado, lo cuál hoy afirma entre risas y dice que efectivamente es así, pero que se siente muy liberada de haber seguido este camino artístico, ya que la hace feliz.

Hace ocho años que Francisca cambió su rumbo y se permitió hacer lo que le gusta que es; cantar y actuar. “Antes de soñar con el príncipe azul, yo soñaba con ser artista”, cuenta Francisca. Además, dice que admiraba como los grandes artistas de Hollywood daban su opinión respecto a temas relevantes y el impacto que tiene el arte en la sociedad.

Nace un artista

Después de salir de la Universidad, Francisca recuerda haber dicho; hoy mi vida cambia y lo voy hacer de manera profesional. Por lo que fue a inscribirse en la Academia de Canto de Fernando González y desde ahí comenzó a cantar en bares y restaurantes. También audicionó para una comedia con Cristián García Huidobro y Gonzalo Robles, en la cuál quedó y ese fue el punto de partida para distintas actuaciones.

Ha participado principalmente en películas independientes que no se han estrenado en Chile, sin embargo a finales de este año se va lanzar en las salas de cine chilenas la película llamada “De repente”, donde forma parte del elenco.

La voz triunfante

A principio de este año lanzó su primer sencillo titulado “Adonde va el amor”, la cual fue elegida como el tema de amor de los protagonistas de la teleserie “Pobre gallo”.

¿Cómo surgió ésta oportunidad?

El Bombo Fica me escuchó cantar, por lo que me contactó y comencé a trabajar con el. Me pidió que hiciera su canción de entrada para sus espectáculos. Quería que fuera una entrada glamorosa y que saliera una mujer linda cantando, fue quizás un capricho que se dio, recuerda Francisca.

Tiempo después de hacer varias presentaciones en el casino Enjoy , me presentó al productor musical Rodrigo Miranda, que fue por varios años el director de orquesta en el Festival de Viña y el me dio su voto de confianza, ya que vio que era un brillante en bruto y que tenía que dedicarme a esto.

Junto con Rodrigo y Juan Núñez que es un músico y guitarrista de Luis Jara, producimos de manera independiente el disco. Lo cuál resultó maravilloso para mí porque tuve la libertad de explorar y encontrar mi propia voz, sin tener que amoldarme según los intereses de terceros, comenta Francisca.

¿A qué se debió tu reciente viaje a México?

El éxito de la canción por la teleserie, me llevó allá. En Spotify tengo más de 800 mil reproducciones de mi canción, en Youtube más de un millón de visitas. Son cifras que, en poco tiempo, no son muy comunes, además la canción la pusieron en una playlist de baladas románticas que comparto con artistas reconocidos como Jesse y Joy, lo que me ha ayudado para masificarme.

En este viaje, tuve la oportunidad de conocer a Jesse y Joy junto a Maluma, tras bambalinas en los MTV Music Awards, dónde fui como invitada y gané un premio dentro de las mejores vestidas. El traje me lo hizo la diseñadora chilena Paz Moresco, quién me ha apoyado durante este proceso.

Al llegar, hice una gira promocional, fui a varias entrevistas en canales de televisión, a la radio y a periódicos también, para hacerme más conocida y así la gente me va reconociendo y siguiendo en las redes sociales para interiorizarse más con mi música. Me di cuenta que de a poco se iba pidiendo la canción por la radio, así que fue una buena experiencia.

Justo cuando fui, era el mes de la diversidad y se realizó el Gay Parade, que es el evento más masivo de Latinoamérica y mi canción se escuchó frente a miles de personas, en los carros que participan.

¿Futuros proyectos?

Para el próximo año voy a estrenar mi segundo disco, el cual va tener colaboraciones en dúo con artistas conocidos, aún es sorpresa, solo puedo decir que uno es español y los otros son chilenos.

Facetas complementarias

¿Te sientes más identificada como cantante o actriz?

Las dos me llenan por igual. Siento que son complementarias. Creo que internacionalmente es más valorado una actriz que cante también, para mí es una herramienta más. Cuando estoy arriba del escenario, estoy comunicando con mis emociones, entonces creo que es necesario, ejercitar esos músculos. Mi bandera es la emoción, siempre quise ser una artista completa y estás dos facetas me han dado más herramientas.

¿Crees que es más difícil consolidarse como artista en Chile?

Si, siento que siempre se obtiene el NO como primera respuesta, y se critica mucho lo que se hace, en cambio en otros países se abren fácilmente las puertas a nuevas ideas y no tienen temor a recibir proyectos internacionales. Existe un arraigo con el arte muy profundo que tiene que ver con la admiración que tienen por su propia historia, a diferencia de Chile que miramos más para afuera comparándonos, en vez de apreciar nuestra cultura.

Contingencia Nacional

¿Cuál es tu opinión respecto a la donación de órganos?

Encuentro que es complicado dejarle esa decisión a la opinión pública o a las personas que están encargadas de ti, cuando te estás en esa situación. Creo que debería ser algo que se solucione a nivel familiar, porque hay muchos mitos en torno a la donación de órganos, y cómo el abuso del poder ha corrompido distintos aspectos de la vida. No me extrañaría que en este ámbito de la salud lo existiera también y no se priorizara en salvar la vida de alguien para poder donar sus órganos, por ejemplo.

¿Te da desconfianza hacerlo?

Si, de hecho yo tengo especificado en mi carne de identidad que no soy donante de órganos, pero lo tengo conversado con mi familia en caso de que ocurra, que ellos decidan que hacer con mi cuerpo. Me molesta que cada vez más como sociedad, nos restringen y nos impongan cosas, en lugar de darnos la libertad a cada persona escoger lo que quiera hacer. Los gobernantes del país creen que limitándonos nos están enseñando y creo que no es así.

Creo que la donación debería ser una opción y no una obligación. Y que se debería educar en torno a la toma de decisiones, encuentro que es relevante que se informe de este tema, al igual que de la educación sexual, que sea parte de la educación en los colegios para estar más consientes de los problemas sociales. Ojalá que existan más donantes, pero opino que imponer una regla no es la manera.

Además, pienso que se están pasando a llevar derechos de las personas, como la religión. Debido a que no somos una sociedad uni racial, se están vulnerando las diferentes creencias que puedan tener las personas, respecto a lo que quieran hacer con su cuerpo después de la muerte.