“La seguridad se ha transformado en la vidriera de la política”

Esteban Rodríguez Alzueta es abogado y Magister en Ciencias Sociales (UNLP). Docente, investigador y extensionista en la UNQ y UNLP, es especialista sobre delitos, inseguridad y justicia penal. Conversamos con él para “Contexto Digital” y “Contralor Digital” sobre las cámaras de seguridad desplegadas por todo el país, en el marco del Sistema Nacional de Seguridad y pusimos en debate la vigilancia y el “sentirse seguro”

- ¿El sistema penal actual resuelve la cuestión del delito?

- Esteban Rodríguez Alzueta: Yo siempre repito lo que decía mi abuelo: “cuando uno la única herramienta que tiene en su cajón es un martillo, todos los problemas se parecen a un clavo”, es decir, si la única solución que tiene el Estado es la cárcel, la solución es la misma para todos los conflictos, se va a meter siempre en la misma bolsa y no se va a hacer una distinción entre los factores y actores, nunca se van a poner a pensar por qué se cometen, porque de alguna manera protagonizaban estos hechos, los para qué, los por qué. Es más, no se tienen distintas herramientas para poder abordarlos.

- Cuando mencionas el por qué del hecho. ¿Te referís a que la justicia no piensa en que la persona que delinque está sujeta a un contexto y a las condiciones sociales en las que vive?

- Nosotros siempre decimos que es importante, a la hora de la justicia, que si robó marche preso. Si una persona robó como una estrategia de sobrevivencia o es como una estrategia de pertenencia si de alguna manera hizo del robo un trabajo, o una profesión, no se lo analiza. Cuando una persona, por ejemplo, está robando un celular o hay tres personas robando un celular y esas tres personas que están robando, están haciendo tres cosas muy distintas, porque a lo mejor una persona lo hacía porque estaba resolviendo un problema material concreto, estaba ayudando a la familia a pagar la olla pero sabía que estaba haciendo algo que estaba mal; otra persona que robó el celular a lo mejor estaba pensando como una forma de construir la identidad, usaba esa práctica para la relación de la vida grupal a través de las cuales iba a ir construyendo una identidad. Y la otra persona se dedicaba justamente a robar, porque ese era su trabajo, y tal vez su forma de vida también. Entonces, son tres personas distintas y el mismo hecho de distintas maneras, entonces por eso me parece que uno tendría que tener en cuenta las diferentes formas en que fue vivido ese hecho para saber cual tiene que ser la respuesta del Estado.

La cuestión es que para el Estado argentino hoy en día, la única respuesta que tiene es la cárcel. Mete a todos los delitos en la misma bolsa y no se pregunta qué estaba pasando, cuál es el problema y cómo era vivido ese hecho.

- El uso por parte del Estado del monopolio de la coerción como forma de modelo que se caracteriza por reprimir las luchas sociales, poner más policías en las calles y tener como slogan político la seguridad social ¿Que objetivos refleja esa política de Estado?

- En principio te diría lo siguiente: respecto al monopolio yo no creo que el gobierno de turno hoy en día en argentina, que Vidal o Ritondo le digan a la policía bonaerense “venga para acá o vaya para alla, y que vaya y lo haga”, me parece que en todo caso no es que las policías se hayan corporalizado, pero que de alguna manera, tiene niveles de autonomía. La policía tiene niveles de autonomía importantes y que negocian todo el tiempo con el funcionariado de turno. No es una autonomía absoluta pero que si una autonomía relativa en el sentido que negocian niveles de discrecionalidad, que es lo que también le permite al funcionario de turno, tener tranquilo y disciplinado a determinado territorio.

Es cierto que cuando uno habla de monopolio de las fuerzas siempre está pensando en las policías y yo diría que la policía antes de tener el monopolio de la fuerza tiene el monopolio de la identidad.

La policía a través del hostigamiento policial y no estoy pensando solamente en las detenciones, sino también todo lo que viene con las detenciones: el verdugeo, cacheo, requisa, traslado a las comisarías. Me parece que a través de éstas prácticas lo que la policía logró fue demostrar tener el monopolio de la identificación.

Es decir, lo que reclama es tener el monopolio de la identidad y es la policía que a través de estas prácticas de hostigamiento, lo que hace es que construye identidades vulnerables para determinados contingentes poblacionales.

- ¿A qué te referís con la construcción de identidades vulnerables?

Cuando la policía detiene a un pibe por el solo hecho de usar ropa deportiva y andar con gorrita, lo que está haciendo es certificar un estigma que también tiene ese mismo joven, en ese mismo barrio, es decir, el hostigamiento es una manera de consenso difuso que existe entre la vecinocracia y las policías no porque tanto el policía como el vecino alerta, tiene la misma partitura por eso nosotros siempre decimos que no hay el olfato policial y el social no, que si las palabras filosas que los vecinos van construyendo cotidianamente para nombrar al otro como problema crea condiciones de posibilidad para que la policía esté en el barrio de esa manera y no de otra,es decir, no hay brutalidad policial sin perjuicio vecinal.

- Vos acabas de mencionar una palabra clave que es condición social, y que a través de este sistema, ¿te parece que puede haber represión si no hay un consenso social que lo avale?

Sin lugar a dudas, en estos últimos meses el macrismo que está dando cuenta de algunas discontinuidades tanto al respecto del kirchnerismo, pero gran parte de lo esta sucediendo hoy en día, tiene que ver con la policía que nos dejó el kirchnerismo también o el sciolismo concretamente para hablar en la provincia de Buenos Aires.

Sí hay un aumento del hostigamiento policial, hoy en día los jóvenes que viven en la provincia de Buenos Aires conviven con la bravatas con esas palabras filosas que los funcionarios usan para mandarse la parte y de esa manera los policías se sienten apañados y legitimados para hacer lo que le gusta hacer, sino, que de alguna manera el hostigamiento también es la expresión de las políticas de saturación, más policía en la calles, la policía local de alguna manera duplicó la presencia policial en las calles y eso implica que cada vez hay más policías buscando a pibes.

Más policías en la calle significa más policías haciendo lo que saben hacer, que es lo que les dijeron que tienen que hacer, no van a detener a una persona que tiene 70 años para pedirle el documento, no van a pedirle a una persona adulta que tiene barba digamos. En esta provincia, en este país tenés más chances que te pidan documento, si sos joven y si sos joven morocho y si vivis en un barrio pobre y usas ropa deportiva.

Me parece que lo que está sucediendo ahora es un rebote de lo que venía pasando, de lo que se implementó años atrás.

- La violencia institucional se viene padeciendo de hace bastante tiempo. Mucha gente pide más policías en las calles ¿de qué nos estamos olvidando cuando pedimos más policías en la calle, cuál es el problema de trasfondo cuando se pide más patrulleros y policías en las calles?

- Trae más inseguridad. Las políticas de saturación policial que ponen más policías en la calle es una política boomerang, es más inseguridad. Es algo que vuelve sobre la sociedad. La estigmatización social, la sobre estigmatización policial, tarde o temprano vuelve. Muchos de los conflictos sociales de la violencia de la Argentina, tienen que ver con los procesos de estigmatización social. Por qué no disminuyeron determinados delitos en la Argentina. Por qué tienen un plus de violencia. Me parece que la respuesta hay que buscarla en la estigmatización social, recrea las condiciones para que se sientan cada vez más inseguros. Lleva que determinados grupos juveniles en determinado momento se estigmatizan.

Hoy nos despertamos con una noticia tremenda, Un padre fue con su hijo a comprar pizza y le robaron, y después de haberle entregado la billetera, uno de los jóvenes apunta y le pega un tiro a su hijo, hay una violencia que no es instrumental, la podemos pensar como innecesaria pero ese es el hecho que tenemos que explicar, es la expresión de la estigmatización social y de la sobre estigmatización policía.

Hay un sociólogo alemán (Norbert Elias) que decía: dale una persona un nombre malo y esa persona tenderá a vivir toda su vida con ese nombre. Si vos le decis a una persona, la estigmatizas como bardero como pibe chorro, va a comenzar a comportarse como bardero como pibe chorro. Esa persona cuando utiliza esa violencia, es para sobrevivir.

¿Qué hace la estigmatización? Lo que hace es cosificar a una persona, un sujeto se transforma en objeto, entonces, de qué manera esta persona cosificada recobra libertad sino a través de esa violencia. No la estoy justificando ni diciendo que no podamos tener ningún reproche social, lo que estoy estoy tratando de comprenderla. Algunos jóvenes, una minoría a través de la violencia busca construir una identidad, que le ha sido previamente arrebatada y adjudicada por un proceso de etiquetamiento por la policía y por la vecinocracia.

- En la actualidad, sistemas de seguridad, de monitoreo, en los barrios y ciudades del país aparecen hoy como el fuerte para combatir la inseguridad por todos los sectores políticos. ¿Qué reflexión podés hacer al respecto?

- A mi me parece que la seguridad se ha transformado en la vidriera de la política, el macrismo si no puede brindar trabajo por qué hay más desocupación, si no puede hacer política con la salud por qué está implementando ajustes, si no puede hacer política con la educación porque no le paga a los maestros, no puede hacer política con la vivienda porque no da planes. En realidad, le quedan muy pocos resquicios para hacer política, uno de ellos es la seguridad, entonces prometen más policías, más cámaras de vigilancia a cambio de más votos. Si vos tenes pocos lugares donde presentarte como merecedor de votos, vas a ir a buscar o hacer hincapié en el dolor ajeno, vas a hacer pivot en el dolor de la víctima, vas a manipular el dolor del otro que de alguna manera es el punto de apoyo que a vos te permite ir reclutando adhesiones e ir haciendo tus reformas estructurales.

- Con respecto a los sistemas de monitoreo. El sistema de seguridad integral planteado en Buenos Aires. Se está viviendo en todo el mundo, en querer combatir la inseguridad con más cámaras.

- Hay que pensar a quién están vigilando esas cámaras. Las cámaras de vigilancia están puestas en lugares que ya están vigilados, centros de la ciudad, zonas residenciales, barrios donde los vecinos contrataron seguridad privada, o hay garitas, están colocadas en los lugares donde hay más policías.

Este tipo de políticas de tecnologías de video vigilancia son fulbito para la hinchada, en realidad, no son cámaras que sirven para vigilar sino cámaras que sirven para reclutar adhesiones, para que vos te sientas más seguro, no para disminuir el delito. Porque en realidad las políticas de prevención del delito son politicas de prevencion del miedo al delito.

Si vos tenes dos policías en la puerta de tu casa, o en la esquina y pasa un patrullero cada 5 minutos, no es que disminuyó el delito, es que vos te vas a sentir más seguro, entonces el delito se corrió de barrio en realidad. Porque difícilmente un pibe va a salir a robar cuando en la carnicería de la esquina sabe que hay policías, no se va a inmolar. Entonces, se lo corrió de lugar.

Estas políticas de cámaras, de saturación policial, lo que hace es ir trasladando el delito callejero a otros lugares. En realidad, lo que quiere es resolver la sensación de miedo, que es importante, pero el problema es cuando los gobiernos no saben atajar el problema del delito y esconden el problema debajo de la alfombra.

Si vos te sentís seguro, modificas la manera de estar en el barrio, modificas la manera de estar por la ciudad, modificas tus horarios, vas construyendo tu universo de relaciones. Es decir, los gobiernos son exitosos frente a la respuesta del miedo al delito y te hacen creer en realidad que son exitosos frente al delito en sí.

Como conclusión, a partir de la década del 90 se duplicaron los problemas para cualquier gobierno, desde que la inseguridad se agendó como problema público. Los gobiernos tienen que dar respuesta frente al delito sino también frente al miedo al delito.

Siempre cuando uno piensa mucho en los problemas con los clichés que utiliza el funcionariado, que muchas veces replican los clichés de la televisión ponemos los problemas lejos de cualquier solución.

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