Los Rebeldes

Quien dijo que era fácil? No, no es fácil...
Fácil es asomarse a la ventana cada mañana y contemplar el amanecer, fácil es escribir un poema mientras piensas en esa persona, fácil es la vida cuando sabes vivirla... Pero el mundo no es fácil. El mundo es difícil, cruel, injusto, sucio... y a veces... solo a veces, puede ser un lugar medianamente acogedor...

Todo empieza en el agua, cuando estamos en la barriga de nuestra madre, cuando estamos refugiados de todo mal, ahi nada puede ocurrirnos, o si, pero normalmente estamos a salvo. Lo único que puede pasarnos es que nuestra madre deje de comer o se caiga por las escaleras y bueno, en el primer caso ya nos encargamos de coger los nutrientes de su cuerpo. Porque aún siendo un feto ya somos capaces de sobrevivir cogiendo de un lado u otro lo que necesitamos. Es aquí cuando nace el poder de la supervivencia...

En una familia corriente, nuestra infancia surge de lo más normal. Nuestros padres nos enseñan como hay que comportarse en determinados lugares, que tenemos que ir a la escuela para aprender, que debemos tener buena relación con nuestros compañeros, etc... Es todo un sin fin de normas destinadas a una educación coherente y normal. La gran mayoría pasan el resto de sus vidas comportandose de esa forma. Llegan a adultos, forman una familia, tienen sus trabajos correspondientes (aunque ahora con la crisis es más difícil), en fin, que no se salen del patrón establecido que aprendieron de niños. Esos son los fieles al sistema. Luego también están esos que llegan a una edad en la que cuestionan todo lo que les rodea y lo que les han dicho y enseñado. Los que no se conforman con un patrón establecido, esos a los que la otra parte de la sociedad miran con ojos desafiantes y a veces se les tacha de locos simplemente por pensar de forma diferente. Esos a los que me llena de orgullo nombrarlos y en el cual me sitúo yo; los rebeldes.

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