¿Cuál es la prisa?


Comienzo a escribir este artículo asumiendo el riesgo de tener que retractarme en un año o dos, pero no me importa: No comprendo el afán que la gente tiene de casarse tan joven.

Sin notarlo más hasta ahora, me encuentro rodeado de personas que tienen dos años más o dos años menos que yo, y ya están casándose o deseando hacerlo. No entiendo: mi proyecto de vida más ambicioso a mis 23 años es un PlayStation 4 y una maestría.

¿En qué momento se volvió nuestra meta, en un país con 47 millones de personas, amarrarse a una antes de entender cómo se cocina un huevo?

Estoy en una feliz relación, y sí, tal vez quiera casarme en un futuro, pero me pregunto dónde quedan los proyectos propios, que una persona pueda tener antes de crear una nueva etapa, en la que indudablemente se incluye compartir y aceptar los olores que la otra persona emite una vez ha terminado de usar el baño.

Admito: no es mi lugar emitir un juicio al respecto; yo no me considero una persona que tome las mejores decisiones o sea el más empático a los sentimientos ajenos. Solo quiero que alguien me responda ¿Cuál es la prisa?

¿Hay algún beneficio en casarse antes de los 25 que no ocurra después? ¿Gano algún premio si me caso a las 11:59 pm del día anterior a sacar mi cédula, que no puedo obtener después?

Tal vez la palabra de mi padre cuando dijo “no se les ocurra casarse antes de los 30" en repetidas ocasiones quedó arraigada en mi; yo solo no veo la necesidad de vivir con una persona para experimentar la felicidad con ella o explorar nuevos límites.

Contraer matrimonio, para mí, es estar tan seguro de quién eres como persona y qué quieres darle al mundo, como para compartir olores de baño sin fruncir el ceño.

Quizás estoy equivocado, y hay una razón para correr como un zombi del Amanecer de los Muertos a la notaría más cercana y declararme socialmente aceptable porque no moriré solo (por ahora), pero por el momento, no la sé.

Sirva este artículo como respuesta a todas esas personas que te rayen el culo con la siempre prudente y para nada incómoda pregunta de “para cuándo el matrimonio”. Notifíquese y cúmplase.