Digital patient engagement para mejorar los resultados en salud… del paciente

“The future of jobs” en healthcare, la comunicación medico paciente en urgencias y en consulta, la problemática de la AI predictiva, el mercado eHealth con Babylon, Accenture, MSD, Fitbit y John Hancock


El compromiso del paciente o “patient engagement” parte de la premisa de que construir relaciones fuertes con los pacientes conducirán a mejores resultados de salud, y en consecuencia, a reducir los costes de la atención sanitaria. En muchos casos sabemos qué es un buen resultado en salud desde la perspectiva de los profesionales sanitarios, los sistemas de salud e incluso los pagadores. Sin embargo, es muy probable que pese al crecimiento de los procesos centrados en el paciente, todavía no sepamos qué consideran los pacientes un buen resultado en salud.

Si esa comprensión, es probable que las inversiones en servicios digitales que buscan reforzar el compromiso del paciente sólo obtengan resultados decepcionantes.

El artículo (Patient Engagement: 9 Ways to Engage Patients on Their Own Terms) se hace eco de una guía-informe “Helping People Heal” de la consultora tecnológica Cognizant y la consultora estratégica Red Associates en la que recogen que los esfuerzos de las organizaciones para involucrar a los pacientes se basan únicamente en llamadas a la acción para priorizar resultados medibles, que todos los “patient journey” son de talla única, y que se intenta que los pacientes no se desvíen del plan de tratamiento asignado.

Estos errores contrastan con la realidad del paciente lo que da lugar a contradicciones como:

  • Los sistemas miden el grado de curación por una cifra, y los pacientes por su capacidad de vivir en normalidad.
  • La industria intenta optimizar sus resultados en salud y el paciente su calidad de vida.
  • Los expertos realizar prescripciones y los pacientes confían más en las experiencias de otros pacientes.
  • Los sistemas han invertido en viajes lineales de los pacientes, en cambio ellos avanzan y retroceden durante el proceso.

El informe refuerza la idea de combinar alta tecnología con métodos de acción hacia el paciente que pueden ser diseñados e implementados de forma individualizada, involucrando tanto a pacientes crónicos como a los que sólo desean un control sobre su bienestar.

Excelente informe que da pistas sobre cómo involucrar la tecnología y los procesos para una mejora en el “patient engagement”.


El Word Economic Forum ha publicado “The Future of Jobs Report 2018” bajo la siguiente introducción:

“Los emergentes contornos del nuevo mundo del trabajo en la cuarta revolución industrial se están convirtiendo rápidamente en una realidad para millones de trabajadores y empresas de todo el mundo. Las oportunidades inherentes para la prosperidad económica, progreso social y florecimiento individual en este nuevo mundo del trabajo son enormes, pero dependen crucialmente de la capacidad de todas las partes interesadas para incitar a la reforma de sistemas de educación y formación, políticas del mercado de trabajo, desarrollo de habilidades, acuerdos laborales y contratos sociales existentes.”

El informe dividido en dos grandes apartados muestra por una parte los drivers más importantes en la transformación de los modelos de negocio, las tendencias en el futuro de los empleos de las diferentes industrias y regiones. Y por otra parte unos perfiles más concretos por industria y regiones.

El perfil de Health / Healhcare viene definido, como no podía ser de otra forma, por el envejecimiento de la población, el crecimiento de las economías globales y locales, y las nuevas tecnologías, con preferencia por la inteligencia artificial y la biotecnología. Respecto a las profesiones emergentes; analistas y científicos de datos, biólogos y genetistas, especialistas en AI y machine learning, técnicos en sistemas de información son las de mayor crecimiento.


Pasando al plano local, la Fundación Jiménez Díaz de Madrid ha puesto en marcha una herramienta que utiliza el tiempo de espera de los pacientes en urgencias, mediante la cumplimentación de un formulario sobre su salud (La Fundación Jiménez Díaz usa una herramienta que aprovecha el tiempo de espera del paciente), información que llegará al facultativo antes de ser atendido.

El formulario contiene información sobre el motivo de su consulta en Urgencias, visitas previas al servicio por el mismo motivo, existencia de dolores e intensidad, etc.

“Las respuestas por parte del paciente le llegan al profesional que le va a atender, facilitándole una información de gran valor que redundará en una mejor y más rápida atención médica.”

En este mismo proceso, el paciente puede cumplimentar otros apartados del cuestionario que se añadirán a su historia clínica, con el fin de ser de ayuda en la toma posterior de decisiones terapéuticas. Temas relacionados con sus hábitos de vida (consumo de tabaco o alcohol), si está diagnosticado o medicado de hipertensión, diabetes o el colesterol alto, si toma algún otro tipo de tratamiento de forma habitual, su peso y altura, alergias y otras enfermedades diagnosticadas previamente.

Este sistema, que incide también en la mejora de la experiencia del paciente, está en marcha también en los hospitales universitarios Rey Juan Carlos (Móstoles), Infanta Elena (Valdemoro) y General de Villalba.


El cambio en la relación médico-paciente es una de las consecuencias más evidente del uso generalizado de las tecnologías por la población, no sólo por la mayor capacidad de información accesible, sino por el cambio en el modelo de atención sanitaria, ya sea telefónica, con el uso de portales de paciente, por correo electrónico o por videoconsulta.

Estas últimas modalidades están siendo estudiadas por el Servicio de Salud de Castilla y León (Sacyl) para incorporarlo en su servicio de atención primaria, en este caso el objetivo son las resolver cuestiones administrativas, consultas menores, ajustes de medicación o dudas sobre recetas. (Llega el médico online al Sacyl con videoconsulta y mail).

Sobre la consulta médica digital trató la última reunión de la Asociación de Salud Digital, que resume Julio Jesús Sánchez (Hacia una realidad llamada consulta médica digital) y donde vimos experiencias tanto del ámbito público como privado.


Los problemas presupuestarios pueden hacer pensar a las organizaciones que si tuvieran capacidad predictiva podrían enfocar sus recursos de forma más efectiva. Estas iniciativas siempre deben acompañar un estudio previo de los datos que se necesitan y el tipo de análisis predictivo al que se desea llegar, para evitar ejemplos como el de algunos ayuntamientos británicos que han puesto en marcha proyectos para predecir el abuso infantil e intervenir antes de que pueda suceder.

(Councils use 377,000 people’s data in efforts to predict child abuse) La loable idea ha tenido algunos importantes condicionantes previos, como que el servicio tiene un pago por resultados y los presupuestos tienden a reducirse, o que los algoritmos fueron alimentados con datos de exclusión, de asistencia escolar, impagos de alquileres, registros policiales de violencia doméstica y comportamiento antisocial, aunque algunos no se incluyeron en el modelo definitivo.

El debate está presente y es bueno que así sea para entender que el uso de la IA conlleva el riesgo de sesgos, mala calidad de datos, amenazas a la privacidad, falsos positivos, etc.

Este delicado caso, ha generado una polémica (Don’t trust algorithms to predict child-abuse risk) que ha provocado una serie de dudas que deben averiguar y resolver; si cualquier algoritmo mejorará el proceso que sustituye (es decir la evidencia de la tecnología), cuantos errores comete, y que al ser usado hacia la población, esta haya sido informada de las características del proceso (realizado por un algoritmo) y los tipos de datos con los que se le alimenta.


Y finalizamos con un amplio resumen del mercado eHealth internacional.

Babylon, la compañía contratada por el NHS para suministrar el servicio de cita y consulta médica móvil “GP at hand” en zonas localizadas de Londres, y que manifestó hace unos meses que el algoritmo en que se basa su chatbot de seguimiento del paciente podía ser tan eficaz como un médico. (Hot AI Healthcare Startup Babylon Unveils a Chatbot that Beats GP at Medical Exams), tiene prevista la inversión de 100 M$ en la contratación de científicos de datos, programadores y médicos para desarrollar la plataforma de inteligencia artificial líder del mercado. (Babylon pledges to hire 1000 scientists and docs).

El objetivo es la ayuda en el diagnóstico y el apoyo a pacientes crónicos. NHS es favorable a la inversión siempre que conlleve la creación de un centro de investigación donde puedan participar otras empresas y uno de los objetivos iniciales sea trabajar en modelos que faciliten la interoperabilidad.


Las colaboraciones entre los laboratorios farmacéuticos y las compañías tecnológicas ya se ha convertido algo habitual, incluso necesario para la I+D biotecnológica al estar en crecimiento masivo el volumen y la diversidad de datos que son utilizados en los procesos iniciales de la fabricación de medicamentos. En esta caso Accenture junto con la plataforma AWS de Amazon y MSD ( Accenture and Merck Collaborate with Amazon Web Services to Launch a Research Platform to Drive Innovation in Drug Discovery and Scientific Research) han lanzado una plataforma para “impulsar la innovación en el descubrimiento de fármacos y la investigación científica”, mediante APIS abiertas en entornos seguros y en un futuro disponible para más empresas pharma y biotech.


La línea que separa los productos y servicios de consumo wellness y la atención sanitaria, tal como habíamos aventurado, es cada vez más difusa y si bien Apple es el ariete, detrás vienen otras compañías con más ideas, soluciones y dispositivos. Quien sino Fitbit, de quien ya dijimos hace unas semanas que tiene almacenados (y listos para su explotación) 150.000 millones de horas en datos de frecuencia cardíaca, tiene la capacidad de comenzar a distinguirse y salir del sector del consumo para entrar directamente en la atención sanitaria.

Hace unos días ha lanzado (Fitbit Launches Fitbit Care, A Powerful New Enterprise Health Platform for Wellness and Prevention and Disease Management) Fitbit Care:

“una nueva y potente plataforma de salud para el bienestar, la prevención y el control de enfermedades que combina dispositivos portátiles, intervenciones digitales y entrenamiento en salud a través de la nueva aplicación Fitbit Plus para ofrecer una experiencia de atención médica más personalizada y mejores resultados de salud”

Y para este lanzamiento se apoya en la aseguradora Humana (11 millones de clientes en USA)(Fitbit and Humana Expand Strategic Partnership to Drive Healthy Habits and Prevent and Manage Chronic Disease)

La plataforma incluye sus wearables y la capacidad de autoseguimiento, soporte social comunitario que se instrumentaliza en la capacidad que puede tener una organización para personalizar y orientar el comportamiento saludable de sus empleados, y coaching de salud y atención virtual. El objetivo para los usuarios del programa es el control de peso, dejar de fumar, ayudar en el manejo de patologías como diabetes, hipertensión o EPOC.


Y como cierre la siempre interesante opinión de Enrique Dans en este caso, y enlazado con Humana, explicando el cambio de modelo de la aseguradora John Hancock (Aseguradoras, wearables y el futuro del cuidado de la salud) que pasará a comercializar exclusivamente seguros basados en la actividad y los datos de los dispositivos (Apple, Fitbit..) de sus clientes.

Y que refleja claramente la máxima: “la única forma de pasar de un enfoque de salud paliativo a uno preventivo es incrementando el volumen de datos generado y alimentando con ellos algoritmos capaces de interpretarlos de manera automatizada.”