Los Feminicidios, ¿problema cultural, social, económico o político?
En los últimos años como sociedad nos hemos visto consternados diariamente con casos de violencia de género de todo tipo, hasta el punto en que vemos una normalidad en el asunto. Siempre buscamos una justificación o una razón a un tema que debe de verse como un delito producido por un hecho violento y que degenera violencia, que es del todo irracional.
Cuando buscamos la definición de violencia en la Real Academia Española podemos encontrar las siguientes definiciones ¨Acción violenta o contra el natural modo de proceder¨ o ¨Acción y efecto de violentar o violentarse¨.
Así como existe una definición de violencia debemos de saber que existen distintos tipos de manifestaciones de conductas violentas, de las cuales en el día de hoy haremos énfasis en el feminicidio y las repercusiones que tiene a la fecha.
El termino feminicidio hace referencia al tipo de homicidio en el que una mujer es asesinada por un hombre por ser de sexo femenino. Esta palabra nace del término inglés ¨Femicide¨, esta terminología fue usada por primera vez por Diana Russel en su obra pionera sobre el tema Femicide. The politics of woman killing.
Según la definición de Russell, el “femicidio” se aplica a todas las formas de asesinato sexista, es decir, “los asesinatos realizados por varones motivados por un sentido de tener derecho a ello o superioridad sobre las mujeres, por placer o deseos sádicos hacia ellas, o por la suposición de propiedad sobre las mujeres”.
Dentro de esta definición podemos encontrar distintas maneras de ejercicio de la violencia y las consecuencias de esta se encuentran dentro del Código Penal Dominicano, el cual fue modificado en el año de 1998 mediante la introducción de la ley 24–97 que busca darle cabida a esta figura del feminicidio bajo tipificación especial de violencia y homicidio contra la mujer.
El artículo 309–1 del Código Penal Dominicano define la violencia contra la mujer de la siguiente manera ¨ Constituye violencia contra la mujer toda acción o conducta, pública o privada, en razón de su género, que causa daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, mediante el empleo de fuerza física o violencia psicológica, verbal, intimidación o persecución. ¨
A esto debemos agregar que en nuestro país el nuevo código penal otorga el Cúmulo de pena, lo cual puede alargar la condena hasta 60 años de prisión, haciendo sumatoria de todas las agravantes que sean consideradas o aportadas por la parte afectada
En el año 2017 el Senado de la República aprobó un proyecto de ley que crea el Sistema Integral para la Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres con penas privativas de libertad de hasta 40 años, entre otras sanciones.
Pero si es tan sencillo saber que significa el problema desde una breve definición gramatical y jurídica, ¿por qué como sociedad se nos hace tan difícil erradicar dicha conducta?
Según datos oficiales sacados de la Procuraduría General de la República desde el año 2005 al 2017 hemos tenido 2,447 feminicidios y homicidios de mujeres. En lo que va del año 2018 llevamos la cantidad de 290 feminicidios y 806 homicidios de mujeres por distintas causas.
Lo que confirma que el problema no es de regulación o sanción penal, al parecer es un tema social y de nuestra visión como sociedad de lo que representa el valor de la mujer, pero, ¿cuáles son los detonantes para que hoy en día exista violencia de género y que este tenga como resultado un feminicidio?.
Muchos culparían a las autoridades y su incapacidad de poder perseguir órdenes de alejamiento, otros dirían que es un tema de falta de valores en nuestra sociedad, algunos le achacarían que la solución está en las iglesias y en el seno familiar. Aun así seguimos teniendo casos como el de Andreea Celea, Emely Peguero, Reyna Isabel González (Chaman Chakra), entre otros que si bien sus circunstancias son distintas siguen teniendo un vínculo importante, todos fueron cometidos por sus parejas sentimentales.
La realidad es que nos acordamos de estos por su connotación en los diarios, pero lamentablemente no son casos aislados, dentro de las estadísticas oficiales que se presentan en nuestro país sobre homicidios y feminicidios encontramos que cada 4 días se registra un delito de esta característica. Si calculamos bien semanalmente podemos contar con una mujer asesinada a manos de su pareja en República Dominicana.
Por lo que podemos asignar un patrón dentro de nuestra sociedad que degenera en este tipo de conductas y es que mientras sigamos viendo a la mujer como un objeto inanimado carente de pensamiento, sentimiento o razonamiento seguiremos alimentando este tipo de patrón conductual degenerativo. Es algo que hasta en los medios de comunicación formales se fomenta, el trato a la mujer dominicana como propiedad.
Mientras sigamos teniendo videos de contenido gráfico que desinformen a nuestros adolescentes sobre el valor que tiene una mujer, mientras fomentemos liricas destinadas a un machismo que cada día se pone más a la moda, mientras celebremos los records de nuestros amigos y compartamos contenido denigrante de este tipo en nuestras redes, jamás tendremos una sociedad libre de esta problemática.
Las victimas de violencia estan expuestas a conductas características como la dependencia emocional derivada del dominio y el maltrato, la pérdida de autoestima, la vulnerabilidad psicológica y pérdida de poder, y la indefensión aprendida así como factores vinculados a la permanencia y la significación de la violencia simbólica.
Las conclusiones de los estudios sobre dependencia emocional (puesta en relación con la violencia de género) pueden ser de gran utilidad a la hora de formular estrategias dirigidas a la prevención de la violencia secundaria, violencia posterior a la ruptura. Una violencia que se repite en el tiempo, de manera continuada, ya que la dependencia emocional puede permanecer como una secuela una vez finalizada la relación e influir en la vuelta de la víctima a una relación nociva y dañosa.
Ayer fue Andreea Celea mañana puedes ser tú quien sea víctima de este tipo de agresiones.
Debemos de crear una conciencia social de que no todas las conductas son dignas de seguir, correr la voz sobre el rol de importancia que juega la mujer en nuestra sociedad y abrazar la idea de que si bien físicamente somos distintos esto no es una diferencia en sí, sino un complemento.
En palabras de la pintora Frida Kahlo ¨Yo le duro lo que usted me cuide, yo le hablo como usted me trate y le creo lo que usted me muestre.¨
Pero sobre todas las cosas que se puedan decir sobre el tema, en caso de sentirte amenazada por tu pareja lo ideal es buscar ayuda y llamar a la Línea Vida en el 809–200–1202 y 809–200–1202, la Línea del Ministerio de la Mujer 809–689–7212 y 809–689–7212 y desde el interior sin cargos en el 809–200–7212809–200–7212. En casos de emergencia llamar al sistema 911 puede ser la diferencia entre ser una cifra o contarlo.
