Hija de puta.

Me veo al espejo y la veo. Ahí, estatica, sonriendome con malicia. La siento dentro de mí andando como si estuviesemos en un carnaval.

Que alguien apague la fiesta. Que alguien recoja el dolor. A todos los invitados que se vayan, por favor.

Los refrigerios están especialmente confeccionados con mis lágrimas y las decoraciones animadas son mis traumas.

Tienen una muñequita de mí. ¡Soy su piñata!

Si me ven saludenme, diganme que verme es una sorpresa muy grata. Algún día voy a tener que tramsformar el carnaval en algo un poco más calmado…pero en esa fiesta es de mal gusto servir champán.

No le den el gusto de llevarme flores. No le den el gusto de la atención.

¡Vaya hija de puta que es mi depresión!