¿Qué es la Diabetes?

Generalmente es una dolencia crónica que sufren muchas personas actualmente y se convierte en una condición por el resto de la vida de los afectados, esta afección se desencadena cuando el organismo pierde su capacidad de producir suficiente insulina o de utilizarla con eficacia.

La vida de un diabético nunca será fácil, pero sabiendo llevar un tratamiento adecuado, una dieta saludable y un nuevo estilo de vida adaptado a esta condición, les asegurara muchos años de una vida plena y normal, es indispensable mantener un control con un doctor y cumplir a cabalidad con el tratamiento, es tan importante como la asesoria de inmigracion antes de un viaje. Existen organizaciones para brindar apoyo psicológico y médico a los pacientes bajo esta condición, participar en el voluntariado para fundaciones nos enseña a entender y respetar esta enfermedad.

Como afecta al cuerpo

La diabetes se caracteriza por la carencia de la hormona llamada insulina, encargada de controlar la utilización del azúcar en el cuerpo, cuando se ingiere pan, pasteles u otros alimentos que contengan azúcar y almidón, el proceso digestivo intestinal natural se encarga de separar los diferentes tipos de azucares y almidones, convirtiéndolos posteriormente en una sustancia químicamente simple llamada glucosa.

La insulina que se produce en el páncreas (pequeño órgano localizado bajo el estómago), tiene por objeto ayudar al proceso de absorción de la glucosa por la sangre, momento en el cual es utilizada para ayudar a la actividad muscular y otras actividades corporales. En un diabético, el páncreas no produce suficiente cantidad de insulina para que la concentración de glucosa en la sangre sea empleada de forma apropiada.

Sin glucosa, los músculos se ven forzados a utilizar, en un primer momento sus propios recursos y después las cantidades de grasa almacenadas a su alrededor, con el propósito de crear energías suficientes para su correcto funcionamiento, además la cantidad de glucosa en la sangre sigue aumentando porque sin insulina los tejidos del cuerpo no pueden utilizarla, ni el hígado almacenarla.

En un intento de eliminar de la sangre este exceso, los riñones tienen que filtrar grandes cantidades de agua eliminándola de la circulación, de forma que los diabéticos orinan con mucha más frecuencia de lo normal, teniendo esta orina un gran contenido de azúcar.

Entre los principales síntomas de la diabetes se incluyen:

Frecuencia en orinar (fenómeno de la cama mojada en los niños), sensación de hambre inusual, sed excesiva, debilidad y cansancio, pérdida de peso, irritabilidad y cambios del estado de ánimo, sensación de malestar en el estómago y vómitos, vista nublada, cortaduras y rasguños que no se curan, o se curan muy lentamente, picazón o entumecimiento en las manos o los pies, infecciones recurrentes en la piel, las encías o la vejiga y elevados niveles de glucosa en la sangre y en la orina.