Comer saludable: Sopa

Acepto que de niña no era fan de las sopas. En casa de mis papás no podía faltar la típica sopa de pasta en caldo de jitomate. Sin embargo, ahora es un platillo básico de mis menús semanales. Si bien, cada que tengo la oportunidad de comer un fideo seco no la dejo pasar, definitivamente no es el tipo de sopa que suelo hacer y que recomiendo consumir frecuentemente.
La sopa ofrece muchas ventajas al consumirlas y al cocinarlas.
- Te permite consumir mayor cantidad y variedad de verdura.
- Las vitaminas y minerales que llegan a perderse en el agua de cocción realmente no se pierden porque las consumes en la sopa.
- Aporta pocas calorías. Hay de sopas a sopas, pero en general, si las haces con fondo de pollo, de res o de pescado, no necesitas agregar más grasa.
- Da saciedad. Es recomendable empezar las comidas con un plato de sopa de verdura porque la fibra presente en las verduras así como el tiempo que tardas en comerla contribuyen a que te sientas satisfecho con menos comida.
- Evita el estreñimiento. Los líquidos muy calientes o muy fríos estimulan el movimiento intestinal contribuyendo a una mejor digestión.
- Su preparación es muy sencilla. Cada que pongas pollo, carne o pescado a cocer, utiliza el líquido de cocción para hacer una sopa o déjalo concentrar y consérvalo como cubo de hielo.
- Es un platillo muy versátil. Pueden llevar verdura únicamente, algún hidrato de carbono como pan o arroz y/o alguna proteína como queso, pollo o carne. Almacena todos los ingredientes por separado e intégralos al calentar la sopa, así no repites exactamente el mismo plato.
- Es el perfecto soul food para días lluviosos.
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