Generalmente pienso que no me da miedo morir, pero la verdad es que sí un poquito.
¿Y si me quedé enojada con alguien? ¿Y si era un malentendido?
¿Quién se va a encargar de todas mis cosas? Mi amiga Mony se puede quedar con todo lo de cerámica. ¿Quién va a encontrar sentido en mi colección de frascos…